Muchos sueñan con un sixpack de hierro; se machacan horas y horas en el gimnasio y no consiguen definirlos. Otros quieren reducir cintura y por más que hacen crunches no lo consiguen. Por otro lado están quienes no salen de los ejercicios tradicionales, por miedo a lesionarse. Descubre los mitos de los ejercicios de abdominales que debes conocer y no caigas en errores.

La idea de lograr un abdomen definido es, probablemente, una de las mayores preocupaciones de muchos en el gimnasio. Esto hace que haya infinidad de creencias populares que se transmitan de unos a otros, influyendo en mucha gente y convirtiendo la rutina deportiva en escasa, o poco apropiada. Por suerte, cada vez hay acceso a una mayor información y los centros deportivos disponen de profesionales encantados de compartir sus conocimientos. Aprovechamos este momento, para recordarte que nunca debes tener miedo a preguntar, aunque consideres que la duda es ridícula. Ridículo sería hacer las cosas mal, perjudicar tu salud o no lograr tus objetivos, por el hecho de no hacer preguntas.

5 Mitos sobre los ejercicios de abdominales

1.Abdominales y pérdida de grasa localizada

Debes saber que no es posible reducir la grasa localizada haciendo abdominales. Si tu objetivo es perder barriga, debes alimentarte correctamente e incluir ejercicios de cardio en tus entrenamientos. La grasa corporal se pierde de manera general. Si te limitas a hacer abdominales con el objetivo de eliminar el michelín… lamentamos decirte que probablemente no lo consigas, por más esfuerzo que hagas.

2.”En cuánto más duela, más efectivo es”

Más que pensar en el dolor, la intensidad, el ritmo o las repeticiones, deberías centrarte en la técnica de la ejecución. Existe una gran cantidad de ejercicios que trabajan el cinturón abdominal y, en cambio, no somos capaces de apreciarlo. Por ello, trabaja bien y los resultados serán más evidentes. Si trabajas en plancha, controla la postura, activa el cuerpo y estabilízate. Siente el trabajo bien hecho.

3.El uso de fajas para reducir abdomen

Ponerte la faja con el objetivo de reducir tus medidas de cintura es una utopía. En lugar de depositar tu confianza en dicho accesorio, preocúpate por fortalecer tu propio cinturón abdominal. Un core fuerte te dota de estabilidad, fuerza, equilibrio; reduce el riesgo de lesiones, te protege y mejora la higiene postural. No caigas en leyendas urbanas y céntrate en tu trabajo interno, sin pretender acortar el camino a través de atajos que, de hecho, no son eficaces.