Siendo conscientes de la dificultad que nos encontramos para comer saludable cuando salimos a la calle, uno de los mayores problemas son los menús infantiles. Aunque en este caso hablaremos de la nueva iniciativa de McDonald’s, es muy habitual encontrar opciones infantiles en la carta de un bar en las que el pollo empanado, las patatas fritas, las salchichas y el helado hacen de comida principal para un niño. No es nada saludable para un adulto, mucho menos para un niño.

Suele ocurrir que los cumpleaños se celebran en cadenas multinacionales como hamburgueserías o pizzerías, y en ninguno encontramos un menú saludable. En España se va a llevar a cabo un plan nutricional para supermercados y hostelería, intentando que la tasa de sobrepeso y obesidad se reduzca.

McDonald’s reforma su Happy Meal

Uno de los menús más demandados en esta hamburguesería es el Happy Meal. Hace pocos años integraron fruta como postre y la opción de beber agua en vez de refresco. En esta ocasión, la hamburguesa con queso y el batido de chocolate desaparecerán de las opciones para el menú infantil.

Estas dos iniciativas se toman para fomentar una forma de vida saludable y una dieta equilibrada. Con estos dos cambios, el menú baja un 20% sus calorías. Es cierto que, aunque estas opciones desaparezcan del menú predeterminado, los padres tendrán la posibilidad de pedirlo. ¡Esperemos que no suceda!
Por ahora estos cambios se establecerán en Estados Unidos, pero tardarán poco en hacer acto de presencia en Europa. McDonald’s se ha propuesto que para 2022, la mitad de sus menús para niños no superen las 600 calorías. Asimismo esperan que solo un 10% procedan de las grasas saturadas y otro 10% de azúcares añadidos.

Quizá estéis alucinando con la cantidad de calorías que contiene un menú infantil, ¿pero os habéis preguntado cuántas contiene una hamburguesa? ¡Las hay que rondan las 1.000 calorías!

Por último, retomando las novedades del Happy Meal, incluirán como opción predeterminada una botella de agua. Y también se reducirán la cantidad de patatas fritas, creando un envase más adecuado para los más pequeños. Se estima que los azúcares añadidos disminuirán en un 50% y las grasas saturadas en un 13%.