A las madres siempre se les ha dicho que la lactancia es lo mejor para alimentar a los bebés recién nacidos. Lo llamativo es que un reciente estudio atribuye beneficios que no están relacionados directamente con la leche en sí.

Los pediatras recomiendan que las madres amamanten exclusivamente a los bebés hasta que cumplan al menos 6 meses, con el objetivo de reforzar el sistema inmunitario de los pequeños y reducir el riesgo de infecciones respiratorias y del oído, síndrome de muerte súbita, alergias, obesidad y diabetes. Pero es que además también se han encontrado beneficios relacionados con el estrés.

La lactancia tranquiliza a los bebés

En esta investigación, los científicos estudiaron los niveles de la hormona del estrés (cortisol) en 21 bebés que fueron amamantados exclusivamente durante sus primeros cinco meses, y otros 21 bebés que no lo fueron. Cuando los pequeños estuvieron expuestos a una situación estresante, sus madres los ignoraron con todo el dolor en su corazón, y los investigadores encontraron que los que habían sido lactantes, no huían ni luchaban contra la situación.

El comportamiento nutritivo controla un gen específico que regula la respuesta fisiológica del niño al estrés“, dijo el autor principal del estudio. Y, aunque la investigación es pequeña para lo amplio que es el tema, los resultados sí sugieren que el comportamiento nutritivo de las madres puede hacer que sus bebés sean menos reactivos al estrés.

Para poder llegar a esta conclusión, se examinó la saliva de los bebés para detectar cambios a lo largo de la cadena de ADN que pudieran estar relacionados con la respuesta al estrés y la producción de cortisol como respuesta al estrés.
El cortisol es parte de la reacción de ‘huida o lucha’ del cuerpo, la principal respuesta del cuerpo al estrés, y demasiado o muy poco cortisol puede ser dañino. Incluso, está relacionado con una amplia gama de trastornos de salud mental y física en niños y adultos“.

La leche no era el motivo de estudio

El estudio no fue creado para probar si las reacciones de estrés de los bebés fueron influenciadas por la lactancia, ni si sus respuestas de estrés pudieron haber sido influenciadas por la leche materna, por el hecho de sujetarlos o por otros comportamientos de crianza.

Concretamente, es el comportamiento de las madres (abrazar y sostener) lo que podría beneficiar a los recién nacidos, incluso cuando toman biberones. “Gran parte del trabajo en la lactancia se ve en el aspecto nutricional de la misma. Es decir, la leche materna tiene diferentes componentes frente la fórmula de biberón. Eso podría desempeñar un papel en los resultados, pero creo que este estudio probablemente aborde otra cosa sobre la lactancia materna. La unión durante la lactancia puede ser una experiencia diferente frente a la crianza de los bebés a través del biberón“.

Así que el impacto beneficioso de la lactancia materna puede ser en: una mejor nutrición y un desarrollo emocional más flexible.”