Todos observamos a los grandes deportistas con admiración y más aún cuando disfrutamos de sus triunfos. Sin embargo, estos deben enfrentarse a diferentes experiencias a lo largo de su carrera profesional. Hoy te hablamos de la importancia de la resiliencia en el deporte.

Las personas debemos enfrentarnos a menudo a situaciones inesperadas de carácter negativo, que ponen en jaque nuestro equilibrio emocional. En el caso de los deportistas, estos están expuestos continuamente a la posibilidad del triunfo o el fracaso dentro de su terreno profesional. Cabe decir que la jornada laboral de un deportista de élite, abarca las 24 horas del día. Y es que más allá de su rutina de entrenamiento, factores como la alimentación, los hábitos de vida saludables y el descanso deben ser respetados para el posterior rendimiento. Cuando algo en sus carreras deportivas falla, la sensación de fracaso invade, sobre todo, a mentes emocionalmente desentrenadas. La idea de haber invertido demasiado tiempo para “nada” conlleva un profundo estado de frustración que se debe superar.

¿Qué es la resiliencia y para qué sirve?

Y es aquí cuando entra en juego la resiliencia. La RAE define este término como “la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situaciones adversas”. Si bien hay que disfrutar del merecido triunfo y sentirse satisfecho con el trabajo propio, también hay que saber gestionar la derrota y sobreponerse a las circunstancias negativas.

Y es que la inteligencia emocional debe entrenarse tanto como el propio cuerpo físico. Solo de esta manera un deportista podrá crecer y evolucionar, aprendiendo de las derrotas o las situaciones más adversas. Recordemos que estos, llevan su cuerpo al límite y se exponen a posibles lesiones que, de un momento a otro, podrían echar a perder una larga temporada de esfuerzo y entrenamiento. Pero es que, cuando estos contratiempos ocurren, no podemos hacer más que asumirlos, gestionarlos, ser pacientes y volver a empezar.

Más allá de los deportistas de élite, cualquiera que se marque unos objetivos y se esfuerce por cumplirlos, debe saber que se enfrentará a adversidades que dificultarán el camino hacia el éxito. Sin embargo, hacer frente a ellas, siendo conscientes de que en la vida hay que asumir tanto las victorias como las derrotas (en cualquier aspecto), es imprescindible. La resiliencia es una capacidad que actúa como herramienta para enfrentar la vida. Saber que este término existe y que se puede entrenar, es el primer paso para convertirse en personas más fuertes.