Cuando practicamos deporte, uno de los aspectos que determinarán los resultados, es la constancia. Si eres de los que encuentra cualquier excusa para dejar a un lado la rutina de entrenamiento, presta atención. En este post te hablamos de la constancia y de la importancia de trabajarla para poder alcanzar la meta.

Al pensar en un objetivo deportivo, nos imaginamos entrenando y dando todo de nosotros a nivel físico. Sin embargo, aspectos como la disciplina, la paciencia y la constancia, forman una parte tan importante, o más. En primer lugar, debemos darnos tiempo para que nuestro cuerpo y nuestra mente se habitúe a la rutina de entrenamiento. Si nos desmotivamos antes o encontramos cualquier excusa para dejarla de lado, nunca lograremos el éxito.

Es lógico que si un determinado entrenamiento, o actividad deportiva, no nos hace sentir bien, debemos cambiarlo o modificarlo. Sin embargo, esto no quiere decir que tengamos que abandonar la práctica que no nos llena. La constancia también tiene mucho que ver con la capacidad de adaptarse a las circunstancias y modificarlas, de manera que nos permitan perseverar en nuestro camino. Por normal general, suele ser más fácil tirar la toalla cuando algo no va bien. No obstante, ésta no es la opción que mejor nos hará sentir posteriormente.

Algunos consejos para mejorar tu capacidad de constancia

En primer lugar, debes darte tiempo para que la evolución pueda darse. Tu físico no va a cambiar de la noche a la mañana; así como no vas a mejorar tu marca sin el suficiente entrenamiento. Por ello, ve aumentando progresivamente la intensidad hasta sentirte cómodo cuando ésta sea elevada. Sin darte cuenta estarás cada vez más cerca de la meta.

Por otro lado, establece metas a corto plazo. Esta pauta es fundamental para no caer en frustraciones. La impaciencia juega un papel muy negativo en nuestros entrenamientos. Recuerda: templanza, paciencia y constancia, son los tres pilares en tu construcción.

Además, para lograr los resultados esperados, debes convertir el momento del entrenamiento en una prioridad. De lo contrario, te encontrarás con que no tienes tiempo, estás cansado o cualquier otra excusa que tu mente creará para que te escaquees.

Pasártelo bien entrenando es imprescindible para ser constante. No pasa nada si el primer día que asistes, no sientes un gran entusiasmo. Te aseguramos de que, conforme vayas percibiendo resultados y te vayas sintiendo más cómodo, la motivación se apoderará de ti. Pero debes darte tiempo.

Aspectos básicos sobre la constancia

La manera más efectiva de lograr ser constante, es encontrar un punto que te enganche a la actividad. Prueba utilizar música, complementar el deporte con algunas mejoras en tu alimentación y prestar atención a tu descanso. Un cambio de estilo de vida puede ser lo que estás necesitando. Si consigues utilizar la constancia como una herramienta, lograrás todo lo que te propongas.