Deporte y ayudar al medio ambiente al mismo tiempo es bastante posible. Te contamos hace unas semanas sobre la práctica de Plogging, pero ahora no es necesario ni salir a la naturaleza. Esta iniciativa llega desde Rochester, Nueva York, cuyo objetivo es crear energía con el entrenamiento de los usuarios. La ciencia dice que la energía ni se crea ni se destruye, tan solo se transforma; así que gracias a las máquinas de ciclo indoor se produce la electricidad para todo el edificio.

¿No os parece alucinante que la energía que gastamos nosotros con el fin de ponernos en forma, acabe convertida en electricidad?

Imaginarium, el gimnasio ecológico

Este centro deportivo cuenta con 21 máquinas de cardio (16 ciclos, 2 bicicletas reclinadas y 2 elípticas). Todas convierten la energía humana en electricidad para uso general gracias a la tecnología de microinversor. La máquina en cuestión se debe conectar a una toma de corriente para que la energía que producimos entrenando se transforme en kilovatios. Por cada hora de entrenamiento es posible llegar a producir más de 160 vatios, casi nada.

Es cierto que toda esta energía no es bastante para abastecer a todo el gimnasio, por lo que es compartida con electricidad generada por un sistema solar fotovoltaico que está en la azotea. Este sistema cuenta con 26 kilovatios y dos aerogeneradores pequeños de 8’9 kilovatios. De esta forma totalmente ecológica se consigue cubrir a todo el edificio.

No solamente es un gimnasio

Imaginarium es un proyecto que alberga también una galería de arte y un centro de ciencias. Cuenta con restaurantes, un centro de conferencias, jardines en la azotea y un anfiteatro al aire libre. Todo ello sustentado con energía verde.

El Imaginarium ha sido un proyecto apasionante desde hace bastante tiempo, y cuando nuestro equipo comenzó a desarrollar el Gimnasio ECO, sabíamos que el equipo ECO-POWR de SportsArt se alinearía con nuestros objetivos para crear un entorno sostenible y compensar los costos“, dijo Mike Nolan, el dueño de I-Square.