Por suerte, cada vez estamos más concienciados de la necesidad de llevar adelante un estilo de vida saludable. La alimentación, el deporte, la actividad y los buenos hábitos, son imprescindibles para gozar de una salud óptima. Si sientes que debes cambiar algunas costumbres, a continuación de exponemos tres ideas para una vida activa.

Hay personas que, sin darse cuenta, se han anclado a una rutina sedentaria que puede ser muy perjudicial para distintos aspectos de la salud. Sin embargo, y aunque tienen buenas intenciones de cambio, no encuentran el empujón para modificar la situación. Si te ocurre, debes saber que no es necesario que de la noche a la mañana te conviertas en un deportista de élite. El primer paso para lograrlo, es tomar conciencia de la importancia del cambio. Una vez la hayas adquirido, solo tienes que fluir hacia una transformación gradual y una vida activa.

Cambios progresivos hacia una vida activa

No es necesario que realices modificaciones drásticas en tu rutina porque, de esta manera, es probable que no consigas una transformación permanente. El truco está en que los pequeños cambios se den de una manera casi imperceptible, de manera que no tengas la sensación de estar cumpliendo el típico propósito de año nuevo.

1.Empieza cambiando algunas costumbres

Sería ideal que empezases a ir andando a esos lugares para los que siempre utilizas el coche. Si no es posible, toma el transporte público. Seguro que andar de tu casa a la parada y de la parada a tu destino, ya te proporciona una mayor actividad que antes. Si ya utilizabas transporte público, te proponemos otra idea: baja una parada antes. Inventa y sé creativo. El objetivo es que movilices el cuerpo con una mayor intensidad de lo que hacías antes. Notarás cómo poco a poco, los caminos que antes te costaban, ahora son una gozada. Aprovechas para pasear, pensar en tus cosas y disfrutar de los logros.

2.Infórmate y aliméntate con conciencia

Entusiásmate con la idea de cambiar tus hábitos en la alimentación. Come cinco veces al día, no picotees entre horas y nota lo bien que te sientes tomando ciertas actitudes. Olvídate de la bollería industrial y los productos procesados con alto contenido de grasas. Esto te dará más energía para permanecer en movimiento.

3.Ejercicio físico

Introduce la práctica de actividad física tres veces por semana. Apúntate a un gimnasio, prueba distintas clases dirigidas o atrévete con una tabla de ejercicios. Es posible que te sorprendas, y descubras que puedes dar más de lo que pensabas. Cuando lleves un tiempo practicando ejercicio no entenderás cómo has podido pasar tanto tiempo sin él, ya que te encontraras muy bien.