Realizar actividad física de manera constante a largo plazo está relacionada con la disminución de padecer varios tipos de cáncer. El ejercicio es una forma natural de reducir la inflamación, mejorar la función del sistema inmunológico y reduce los niveles de algunas hormonas relacionadas con el desarrollo del cáncer. Por suerte, un nuevo estudio, publicado en el Journal of Physiology, afirma que no necesitas hacer grandes esfuerzos para obtener los beneficios que combaten el cáncer. Con una sola sesión de HIIT (entrenamiento con intervalos de alta intensidad) puedes ralentizar notablemente el crecimiento de células cancerosas del colon.

¿Por qué influye positivamente la práctica de HIIT?

Los investigadores cogieron como voluntarios a hombres sobrevivientes del cáncer colorrectal y les pidieron que realizaran una sesión de HIIT o un entrenamiento de HIIT de manera habitual. El grupo que hizo una sola sesión, realizó un calentamiento de 10 minutos antes de cuatro rondas de bicicleta: cada ronda duraba cuatro minutos, con tres minutos de recuperación entre cada una. El otro grupo hizo ese mismo entrenamiento tres veces a la semana durante un mes.

Antes y después de cada sesión de entrenamiento, los investigadores recolectaron inmediatamente muestras de sangre. Reemplazaron el suero (lo que queda una vez que se extraen los glóbulos rojos) de células cancerosas que se cultivan en un laboratorio por el suero de los voluntarios para observar cómo el entrenamiento afectó el crecimiento celular.

El suero recogido antes del ejercicio no redujo el crecimiento de las células del cáncer de colon, pero ¿ y el suero de después de esa única sesión de HIIT? Te sorprendería saber que este detuvo el crecimiento de las células cancerosas de inmediato, por lo que los científicos sugieren que el HIIT puede cambiar el entorno de las células para evitar que crezcan sin control.

El suero obtenido del grupo que se entrenó de manera habitual, no mostró diferencias significativas, por lo que no tiene mayor poder para detener el cáncer en comparación con el grupo de una sola sesión. Lógicamente, cuanto más te entrenes, más tendrás a raya ese crecimiento celular.

No es solamente beneficioso para supervivientes de cáncer de colon

Los investigadores descubrieron que se produjo un aumento en algunos marcadores inflamatorios (citoquinas) inmediatamente después del entrenamiento. Esto les llevó a plantearse la hipótesis de que desempeña un papel importante en la reducción del crecimiento celular, según el investigador principal. «Durante el entrenamiento, el músculo se convierte en una fuente principal para liberar citoquinas inflamatorias, conocidas como mioquinas. Sabemos que el ejercicio de gran intensidad promueve una respuesta de mioquinas mucho mayor en comparación con el ejercicio de intensidad moderada«.

Aunque el estudio solo contó con la participación de supervivientes de cáncer de colon, el autor dijo que la disminución en el crecimiento de células cancerosas posiblemente no sea exclusiva para las personas que han sufrido cáncer anteriormente. En otros estudios se ha contado con individuos sanos y se notó la reducción del crecimiento celular cancerígeno en la próstata, por ejemplo.

Aun así, «siempre habrá diferencias sutiles en la forma en que las personas responden al ejercicio. Y todavía estamos muy lejos de comprender cómo estas respuestas observadas en el laboratorio pueden influir en los tumores colorrectales. Pero los resultados actuales son muy emocionantes y sugieren que los efectos agudos después de cada sesión de ejercicio son de gran importancia«.