Las mujeres embarazadas tienen un gran papel durante los 9 meses de gestación. No solamente se trata de «cargar» con un bebé dentro, sino que se necesitan crear unas condiciones concretas para que el feto nazca lo más sano posible. Desde hace unos años se ha tomado conciencia de esto y cada vez existe una mayor preocupación por la alimentación y el ejercicio físico. Este último factor es fundamental en cualquier persona, y más aún en embarazadas. Un reciente estudio, desarrollado por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid y el Servicio de Obstetricia del Hospital Universitario de Torrejón, asegura que el ejercicio físico moderado y supervisado durante el embarazo mejora la respuesta cardíaca del feto y la recuperación del peso por parte de la madre en el postparto.

Beneficios tanto para la madre como para el bebé

«Las gestantes que desarrollaron ejercicio desde la semana 8-10 tienen mejores resultados respecto a las de control en dos parámetros de importancia: la fracción de eyección cardíaca fetal y al índice de pulsatilidad del ductus arterioso (un pequeño vaso que comunica la aorta con la arteria pulmonar, normalmente abierto en el feto)«, comenta uno de los participantes del estudio.

A la vez que esas dos variables mejoraban, el resto de características cardíacas fetales no mostraron diferencias entre los grupos de estudio. Así que los investigadores piensan que este estudio demuestra el efecto inocuo del ejercicio en términos de funcionalidad cardíaca, siendo totalmente seguro para el corazón del bebé.

La autora principal, Maia Brik, comenta que «se ha logrado demostrar científicamente que practicar ejercicio durante el embarazo desde el primer trimestre es seguro para el feto desde un punto de vista cardiológico, y por otro lado, se ha concluido que la fracción de eyección cardíaca fetal es mejor en los fetos de las madres que han practicado ejercicio, por lo que el ejercicio podría suponer una ventaja adaptativa en el periodo intrauterino en los fetos de las madres físicamente activas. De esta manera, parece que el ejercicio no solo tiene ventajas en el aspecto cardiovascular materno, sino que también en el fetal«.

Las mujeres tuvieron una mejor recuperación postparto

En el estudio participaron 120 mujeres elegidas al azar. Además de ver el modo en que el que se beneficia el corazón del bebé, los científicos también analizaron cómo influía practicar ejercicio antes del parto. Sobre todo querían saber si la mujer puede recuperar su estado físico precio al embarazo. «Nuestro trabajo mostraba una mayor recuperación del peso previo al embarazo a las 6 semanas en aquellas mujeres que practicaron un ejercicio físico moderado durante la gestación. Además, el bienestar psicológico de la madre también se ve beneficiado«.

Es evidente que durante los 9 meses de embarazo y el tiempo después del parto, las mujeres tengan un período de «libertad», pero que también puede acarrerar estrés físico, mental y emocional. Por esta razón, los investigadores piensan que es importante mantener la forma física dentro de lo posible para mejorar la calidad de vida. Ahora que sabemos con seguridad que el ejercicio no repercute negativamente sobre el corazón fetal, podemos acabar con el falso mito de que no se les permite entrenar.

«El ejercicio físico moderado y supervisado ha demostrado sobradamente esas potencialidades y los presentes resultados refuerzan la idea de un embarazo activo como factor básico de bienestar. Se hace necesario (casi urgente) implicar y concienciar no solo a la mujer embarazada, sino a todos los responsables del cuidado de su salud (pareja, entorno sanitario, otros) acerca de la búsqueda de factores preventivos de complicaciones y alteraciones que, originadas durante la gestación y el parto, son determinantes de la salud de la mujer durante toda su futura vida

Se puede hacer deporte durante el embarazo

Ni el embarazo es una enfermedad, ni las mujeres tienen que aprovechar estos meses para quedarse tumbadas y comer un sinfín de alimentos. En el estudio se demuestra que el ejercicio durante el embarazo no afecta negativamente en el corazón fetal, y además mejora los parámetros de funcionalidad cardíaca.

«Los presentes resultados, unidos a previos hallazgos en la misma línea, confirman el potencial del ejercicio físico durante el embarazo como elemento básico para el bienestar materno, fetal y del recién nacido y su interesante y alentador impacto en la salud de ambos, siempre y cuando se lleve a cabo de manera supervisada. Las instituciones hospitalarias y aquellos profesionales sanitarios encargados del cuidado de la salud de la mujer gestante no pueden descartar esta realidad. Desde el punto de vista científico y metodológico, resulta importante recordar el criterio básico de intervención utilizado, por medio de un programa de ejercicio físico regular, moderado y supervisado por un profesional