Los frutos secos son un alimento que no pueden faltar en tu dieta, siempre que los tomes al natural o tostados.  Las propiedades y nutrientes que aportan a nuestro organismo es lo que lo hacen un alimento esencial en nuestra vida, incluso un reciente estudio confirma que tomar un puñado de frutos secos diariamente reduce en un 30 % el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Hay que evitar los frutos secos salados

El estudio Predimed de Prevención con Dieta Mediterránea ha sido presentado en el XXXVII Congreso Internacional de Frutos Secos (INC) en Sevilla y ha revelado datos importantísimos para nuestra alimentación y salud.

Ramón Estruch, coordinador del estudio ha explicado que la investigación demuestra que consumir este producto minimiza el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares como el infarto de miocardio, accidente vascular cerebral o la muerte cardiovascular. Asimismo, el riesgo de sufrir un ictus se reduce a casi un 50% de posibilidades.

Del estudio también se han sacado varias recomendaciones como:

  • Tomar los frutos secos con la comida y no en la noche
  • La saciedad que genera su consumo ayuda a reducir el área abdominal. Esto es debido a que la interacción de los alimentos en el estómago hacen que los beneficios se multipliquen.
  • Evitar los frutos secos salados y optar por los que vienen crudos, al natural o tostados.

La dieta mediterránea, la mejor opción

Casi 7.5000 personas se ofrecieron voluntarias para participar en este estudio. Todas ellas tenían un alto riesgo cardiovascular como la diabetes, hipertensión, obesos o problemas de colesterol.
Los participantes tuvieron que someterse a las pautas de una nutricionista, la cual les diseñó una dieta basada en la dieta mediterránea tradicional. Es decir, una alimentación en la que se incluye el consumo de aceite de oliva virgen extra y una porción de frutos secos.

El proceso duró cinco años para finalmente sacar las conclusiones de que tomar un puñado de frutos secos al día, reduce en un 30% el riesgo de padecer algún problema cardiovascular. Lógicamente, si llevamos unos malos hábitos de alimentación, aunque tomemos frutos secos, no se paliarán los problemas cardiovasculares que nuestra mala dieta provoca.

Como curiosidad, en España se estima que consumimos unas 98.500 toneladas, por lo que nos sitúa como uno de los veinte países más consumidores del mundo.