Nadie nace sabiendo entrenar perfectamente, es por eso que la práctica nos puede llevar a ser «perfectos». O al menos ese es un tipo de filosofía que tienen algunos deportistas. Personalmente, soy de las que me levanto temprano para ir al gimnasio, entrenar, fortalecerme y activarme para el resto del día.
No obstante, una nueva investigación comenta que fatigar los músculos hasta el punto de agotamiento o esforzarse demasiado, especialmente cuando estamos aprendiendo una nueva habilidad, podría perjudicar tu rendimiento y no ayudarte a mejorar. ¿Podría la fatiga muscular estar friendo tu cerebro?

¿Cómo afecta la fatiga muscular en el rendimiento?

En el estudio participaron 120 voluntarios que aprendieron a realizar un pico de fuerza en determinados ejercicios durante un período de dos días. Los participantes tuvieron que sostener con su mano dominante (entre el pulgar y el índice) un dispositivo. Cuando lo apretaban, se enviaba una señal al ordenador. Tuvieron que presionar el dispositivo con diferentes niveles de fuerza para mover un cursor en la pantalla.

El primer día, algunos de los participantes recibieron instrucciones de apretar el dispositivo hasta que sus músculos se sintieran fatigados; mientras que el resto de los participantes no tuvieron que ir hasta la fatiga muscular. En el segundo día, ninguno tuvo que ir hasta el punto de la fatiga.

Como resultado se obtuvo que pellizcar el dispositivo hasta que los músculos se fatigasen durante el primer día, aportaba más dificultad en el segundo día; mientras que los que no tuvieron que ir hasta el punto de fatiga muscular, tuvieron mejor rendimiento en el segundo día. De hecho, los voluntarios que tuvieron que forzar hasta la fatiga muscular en el primer día, necesitaron dos días más para alcanzar el rendimiento de todos los demás.

¿Por qué el cerebro se ve afectado?

Es curioso ver que aquellas personas que notaban sus músculos sobrecargados en el primer día, usaron su mano no dominante en el segundo día y no pudieron tampoco rendir eficientemente.

La fatiga muscular altera «la formación de recuerdos después del entrenamiento«, según dice el coautor del estudio. «Esto sugiere que las personas que aprenden una habilidad motora en presencia de fatiga muscular podrían estar formando recuerdos o estrategias erróneas».
Es decir, no solamente el cuerpo se cansa después de realizar un ejercicio intenso o nuevo, sino que el cerebro también se fatiga. Y «freír» el cerebro mientras trabajas en esa nueva habilidad podría afectar a la concentración y al rendimiento en el resto de tareas de tu vida normal.

Así que como conclusión diríamos que si sientes que tus músculos se agotan al trabajar una nueva habilidad una y otra vez, es muy posible que la capacidad de aprender otras cosas que no están relacionadas con la habilidad, también puedan verse afectadas negativamente.