Cumplir con una rutina deportiva, sea cual sea la actividad, es muy importante y beneficioso para la salud. Pero es cierto que, en ocasiones, somos los reyes de las excusas. Y cualquiera es buena para hacernos tirar la toalla. Si te sientes identificado con alguna de ellas, busca soluciones y pon de tu parte para ganar salud y calidad de vida.

Las excusas para no hacer deporte son varias y para todos los gustos. A algunos les falta tiempo, a otros no les sienta bien, otros no se ven bien practicándolo… hay, incluso, quien cree que no le hace falta porque tiene muy buena genética y no lo necesita. Como ves, cualquier razón vale para convencerse de que no pasa nada si no hacen deporte. Lo cierto es que la actividad física va mucho más allá de la estética. La salud es lo más importante y con una simple rutina deportiva y unos hábitos saludables, podemos estar contribuyendo a una mejor calidad de vida por más tiempo.

Excusas para no cumplir con la rutina deportiva

No tengo tiempo

No decimos que las excusas no puedan tener cierto grado de veracidad. Y es que hay quienes, verdaderamente, no tienen tiempo. Lo único que queremos que sepas, es que siempre hay soluciones alternativas o un plan B. Si no tienes tiempo para ir a un gimnasio o comprometerte a alguna clase colectiva, encuentra 15 minutos al día para salir a correr, ve en bici al trabajo o reserva media horita para entrenar en casa.

No me veo bien

Si lo que ocurre es que no te ves bien practicando deporte, convierte la excusa en una razón para entrenar y convertirte en una mejor versión. Ya sea que no te ves bien físicamente, como en la ejecución de los ejercicios, solo la disciplina y la constancia te harán mejorar. Y mejorarás, créenos.

No lo disfruto

Es posible que todavía no hayas dado con la actividad que mejor te sienta. Eso no quiere decir que tengas que hacerle la cruz al mundo deportivo. Prueba más cosas, indaga, hazlo por tu cuenta hasta que, el día menos pensado, descubras aquello que te haga sentir muy feliz y entusiasmado.

No puedo pagarlo

Si estás pasando una época difícil y crees que no puedes pagarlo, sal a correr, a caminar o haz ejercicio en casa. No hay excusas para no estar en movimiento; Para ser físicamente activo, no es necesario acudir a un gimnasio y pagar las cuotas mensuales.

No me gusta entrenar solo

Hay muchas personas que dejan de entrenar porque no tienen compañía y no se sienten motivados entrenando solos. Si es tu caso, crea tu propio grupo de running, propón a un amigo mejorar su estilo de vida o busca algún deporte de equipo.