Entrenar demasiado duro puede empujarte a tomar decisiones terribles

Cuando estás entrenando para una carrera, es fácil querer exagerar: cuanto más corras, mejor preparado estarás, ¿verdad? Pues en realidad es todo lo contrario. El sobreentrenamiento puede provocar lesiones, agotamiento y desequilibrios hormonales. Ahora, una nueva investigación de Francia muestra que incluso puede interferir en tus habilidades para tomar decisiones, como cuando estamos hambrientos.

La corteza prefrontal tiene un papel importante

En el estudio, publicado en la revista Current Biology, los investigadores dividieron a 37 triatletas competidores en dos grupos durante nueve semanas: entrenamiento normal y sobrecarga de entrenamiento. A los del grupo de entrenamiento normal se les dijo de continuar con el entrenamiento que ya estaban haciendo (correr, montar en bicicleta y nadar). Sin embargo, aquellos en el grupo de sobrecarga de entrenamiento tuvieron que aumentar su entrenamiento en un 40% durante las semanas cinco, seis y siete.

Los científicos midieron el rendimiento de los deportistas en un cicloergómetro que montaron en días de descanso, y midieron la fatiga con un cuestionario cada dos días. Los investigadores también realizaron pruebas de comportamiento y exploraciones de resonancia magnética funcional, que miden la actividad en diferentes áreas del cerebro. Como resultado obtuvieron que no solo los atletas que formaban parte del grupo de sobrecarga de entrenamiento se sintieron más fatigados en general, sino que cuando las pruebas de los investigadores les obligaban a tomar decisiones, actuaron de manera más impulsiva, sin pensar en las consecuencias futuras. Esto se debe a la parte del cerebro, llamada corteza prefrontal.

La corteza prefrontal está involucrada en el control cognitivo, una función que ayuda a suprimir los impulsos y perseguir objetivos a largo plazo. Así que se requiere continuar con el entrenamiento deportivo a pesar del dolor en las articulaciones o los músculos. El problema es que está regulado a la baja, lo que significa que es más difícil reclutarlo después de un uso excesivo. Por lo tanto, la toma de decisiones se centra hacia recompensas inmediatas, en lugar de objetivos a largo plazo.

El sobreentrenamiento es como estudiar para un examen difícil

Junto con el impedimento para la toma de decisiones, el sobreentrenamiento también conduce a la fatiga y a la disminución de la producción de energía y, según el estudio, ninguno es útil para empujarte hacia tus objetivos. Incluso si no estás entrenando al nivel de estos triatletas de este estudio, se aplica la misma premisa: aumenta tu entrenamiento gradualmente, no más del 10% cada semana, y asegúrate de seguir exactamente lo que tu plan de entrenamiento dicta para cada día. En este caso, más no es mejor.

No obstante, la buena noticia es que los síntomas de sobreentrenamiento generalmente desaparecerán en unas pocas semanas si reduces la carga de entrenamiento inmediatamente.

Así que si quieres mantener tu cuerpo y tu cerebro funcionando a un nivel óptimo, mantén tu volumen de entrenamiento controlado. Además de agotar tu energía y tu potencia, la sobrecarga de entrenamiento fatiga al cerebro de una manera similar a cuando estudias para un examen difícil.