Desde pequeña, recuerdo haber sido una pequeña bolita con sobrepeso. Los malos hábitos alimenticios y no practicar deporte me llevaron al no tener el peso saludable durante muchos años. Por suerte, ahora soy un amante del ejercicio físico y la vida saludable, y todos los problemas de peso han desaparecido.

También existe un porcentaje de personas que tienen que echarle la culpa de la obesidad a su genética. Un estudio publicado en Nature Communications afirma que los seres humanos heredan la grasa peligrosa de los padres, y las saludables de las madres.

La investigación la llevó a cabo la Universidad del Sur de Dinamarca, el Instituto Max Planch de investigación del metabolismo de Colonia y la Universidad de Medicina de Viena. Descubrieron algo totalmente pionero es la investigación de la obesidad que podría ayudar a desarrollar nuevos tratamientos para luchar contra ella.

La función del gen H19

Los científicos descubrieron la nueva función que tiene este gen. El gen H19 tiene una función protectora única en el desarrollo del sobrepeso, por lo que podría favorecer a la aparición de enfermedades cardiovasculares, como la diabetes o el sobrepeso. Este gen se hereda exclusivamente de nuestro padre o madre.

Lo llamativo es que los genes derivados de nuestro padre favorecen al desarrollo del tejido graso “malo”, que encontramos con mayor asiduidad en los muslos, abdomen y zona baja de la espalda. Este tipo de grasa suele estar relacionada con enfermedades metabolicas.
En contraposición, los genes de nuestras madres favorecen al desarrollo del tejido graso marrón (grasa buena), que tiene cierto efecto para combatir la obesidad.

La grasa corporal es necesaria para mantener el equilibrio energético y regular la temperatura del cuerpo. Pero como sabes, no toda la grasa es igual. Contamos con un tejido adiposo blanco, que almacena las calorías extras, y un tejido adiposo marrón, qué es la grasa que quemamos como combustible.

En el estudio se usaron ratones para conocer cómo afectaba el gen H19 en la obesidad. Concretamente, los científicos identificadas que este gen controla las células grasas marrones. Y comenta uno de los autores que “además, hemos podido demostrar que una sobreexpresión del gen H19 en ratones protege contra la obesidad y la resistencia a la insulina, y hemos sido capaces de detectar patrones similares de control de genes en personas obesas. Por lo tanto, creemos que nuestros resultados pueden ser el primer paso para desarrollar nuevos y mejores tratamientos innovadores para las enfermedades relacionadas con la obesidad“.