Mientras te das una vuelta por las selecciones de pollo o pavo en el supermercado, puede que te preguntes si deberías desembolsar algo de dinero extra en unas opciones orgánicas sin antibióticos. Ahora, la ciencia proporciona información nueva que puede influir en tu decisión.

La investigación preliminar sobre las bacterias y Salmonella en aves de corral se presentó recientemente en IDWeek, una conferencia presentada por la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de América. Para este estudio, los investigadores tomaron muestras de unos 2.700 productos de pollo y pavo comprados al azar en Pensilvania entre 2008 y 2017. Poco más del 10% de las aves de corral criadas de forma convencional estaban contaminadas con Salmonella, en comparación con el 5% de las aves de corral etiquetadas como libres de antibióticos u orgánicas.

De las aves de corral criadas convencionalmente que estaban contaminadas, el 55% eran resistentes a tres o más antibióticos, en comparación con el 28% de las aves de corral libres de antibióticos. Eso significa que si comes carne contaminada con Salmonella que tiene este nivel de resistencia a los antibióticos y contraes la infección, puede ser difícil de tratar ya que el error podría frustrar cualquier antibiótico que se use para eliminarla.

Los expertos aseguran que no pueden recomendar si los consumidores deben comprar productos orgánicos o convencionales, pero creen que estos estudios pueden ayudar a tomar decisiones informadas cuando se trata de comprar. Es importante tener en cuenta que tener la mitad del riesgo no significa que la carne orgánica o libre de antibióticos no tenga ningún riesgo. Incluso con menores posibilidades de Salmonella, las prácticas de manejo seguro de alimentos aún deben enfatizarse.

Otro punto clave a tener en cuenta con este estudio es que las tasas de contaminación informadas aquí son muy bajas.

¿Deberíamos lavar el pollo antes de cocinarlo?

¿Qué medidas debes tomar para reducir la contaminación de patógenos?

Algunas estimaciones hacen que la prevalencia de Salmonella sea mucho más alta (podría ser de hasta el 70%). Aunque ese número puede parecer alarmante, los investigadores aseguran que no es necesario dejar de comer pollo por temor a la contaminación. Tan solo debes seguir prácticas seguras, como poner siempre el pollo en una bolsa de plástico en el supermercado lo más rápido posible.

Cada vez que compres pollo, es normal que pueda haber patógenos en el exterior del empaque, es por eso que existan bolsas de plástico en las que el carnicero mete el pollo. Es mejor poner el pollo en el fondo de tu carrito de la compra para que no entre en contacto con otros alimentos.

Mantén el pollo en esa bolsa en casa, también. Prepara el pollo, incluso para picar y sazonar, mientras todavía está en el recipiente, para limitar la contaminación cruzada en encimeras o platos. Si usas una tabla de cortar, designa una que solo se use para carne y colócala en el lavavajillas inmediatamente después de usarla.

Además, no enjuagues el pollo antes de cocinarlo, ya que puede provocar contaminación cruzada. Por último, cocina bien el pollo, ya sea que estés comprando versiones convencionales u orgánicas, hasta que la temperatura interna alcance los 70ºC. Esa temperatura matará a Salmonella, incluso del tipo resistente a múltiples fármacos.