Tener una mascota es una gran responsabilidad, y no importa lo que a continuación te expongamos; si no estás preparado, no adoptes un perro. No obstante, si eres de los que ya tiene un integrante animal en la familia, un reciente estudio asegura que los dueños de perros tienen cuatro veces más probabilidades de llegar a las recomendaciones actuales sobre actividad física.

El estudio contó con la participación de cientos de hogares británicos, en los que se demostró que poseer un perro puede influir de manera significativa en cuánto ejercicio hace la gente. Aun así, la investigación también plantea preguntas sobre por qué hay personas que nunca sacan a pasear a sus mascotas ni hacen otro tipo de ejercicio, o si cualquiera de nosotros deberíamos hacernos con un perro para motivarnos en ser más activos diariamente.

Personas con perros vs personas sin mascota

Como decía antes, tener un perro no es baladí. Requiere responsabilidad y compromiso, y sé que hay momentos en los que se puede hacer cuesta arriba. Hay varias investigaciones que han probado el vínculo entre tener un perro y mantenernos activos con frecuencia, pero siempre han sido pequeños y de fiabilidad dudosa. Por eso, los investigadores de la Universidad de Liverpool y otras instituciones han querido hacer una comparación total entre las personas son perros y aquellas sin mascota.

En el nuevo estudio, que se publicó en Scientific Reports, contaron con un vecindario cerca de Liverpool (casi 700 participantes de 385 hogares de la zona) y realizaron encuestas a las familias sobre sus vidas y mascotas. Los científicos se centraron en una sola comunidad, para que no hubiera demasiada distinción en el entorno local (aceras, parques y zonas en las que poder ejercitarse). Casi un tercio del total era dueño de un perro. 

Los investigadores les pidieron a todos que respondieran un extenso cuestionario sobre la cantidad y la manera en la que se ejercitaban cada semana. Además, a algunas familias les aportaron monitores para rastrear su actividad y les pidieron que los usaran durante una semana mientras hacían sus ejercicios como de costumbre. Más tarde, recopilaron todos los datos y comenzó la comparativa.

¿Quienes son más activos?

Se pudo ver claramente que la gente con perros caminaba con más frecuencia que las personas sin mascota. La mayoría de los dueños de las perros pasaban unos 300 minutos semanales dando un paseo con su mascota. Esto quiere decir que andaban unos 200 minutos más que las personas sin perro.
Cabe recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda realizar al menos 150 minutos de ejercicio moderado a la semana. Por lo que los dueños con perro cumplían esta sugerencia saludable.

Además, en el estudio se mostró que los dueños también se animaban a trotar, montar en bicicleta e ir al gimnasio sin sus perros, así que puede ser bastante motivador contar con una compañía canina. Y, como curiosidad, las mujeres jóvenes y sanas eran el sector de población que jamás sacaba al perro a pasear.

«Un perro no es una herramienta para hacernos más activos físicamente«, comentaba Westgarth, autora del estudio. «Pero si sientes que tienes el tiempo, el interés y las finanzas para asumir la responsabilidad de ser dueño de un perro, entonces son el perfecto aliciente para salir a caminar cuando quizá te habrías inventado excusas para no hacerlo«.