No hay que decir que ningún deportista necesita perder peso, existen todas las formas y tamaños. Pero la realidad es que muchas personas practican el ejercicio físico para perder peso, lo cual es un proceso desafiante, y aquellos que tienen éxito enfrentan un camino aún más difícil por delante: mantener esa pérdida. A pesar de que no existe una estrategia única que funcione mejor para todos, una reciente investigación destaca ciertas tácticas que muchos mantenedores de pérdida de peso tienen en común.

Publicado en la revista Obesity, el estudio analizó a casi 5.000 miembros de WW, anteriormente conocidos como Weight Watchers, que perdieron una media de 22 kilos y no recuperaron el peso durante al menos tres años. Los investigadores estudiaron 54 comportamientos relacionados con el control de peso, que abarcaban estrategias relacionadas con la fijación de objetivos, actitudes, control de alimentos y tipo de alimentos consumidos.
Sobre los hábitos relacionados con los alimentos, los comportamientos más frecuentes fueron mantener los alimentos saludables y bajos en calorías accesibles, establecer objetivos de consumo diario, registrar los alimentos consumidos y continuar midiendo o pesando los alimentos.

¿Cómo afecta el pensamiento positivo?

También es importante para aquellos que mantuvieron el peso durante años la perspectiva. Estos participantes se centraron en permanecer positivos y pensar en éxitos pasados. Es mucho mejor centrarnos primero en desarrollar estas habilidades. Cuanto más se practican estas habilidades, más habituales se vuelven. Y aunque suele haber tentaciones y distracciones poco saludables a nuestro alrededor, poner hábitos consistentes en su lugar puede contrarrestar este ambiente.

Lo que no hicieron los mantenedores de la pérdida de peso fue castigarse por recuperar algunos kilos o sentirse negativos con ellos mismos o de los comportamientos que los llevaron a tener sobrepeso u obesidad.

La práctica de la bondad y la atención plena están conectadas con la conciencia de uno mismo y con la comprensión de que comer y el ejercicio físico son parte de un proceso. Habrá días de exceso de alimentación y baja actividad. La forma en que las personas responden en estos días hace la diferencia.

Prevenir el aumento de peso no es importante solo para una sensación de bienestar emocional. Algunos estudios recientes han investigado los riesgos para la salud de las dietas de yoyo, ya que el peso que se recupera a menudo es mayor, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas y aumenta la inflamación sistémica, una posible causa de muchos problemas de salud, como la presión arterial alta y el colesterol alto.

Para aquellos que tienen como objetivo la pérdida de peso en este momento, puede ser útil mirar más allá de ese momento de «peso objetivo» y pensar en implementar estrategias que también impulsen los esfuerzos de mantenimiento. Sobre todo, obsesionarse con cada caloría o cada kilo puede provocar rápidamente una mentalidad poco saludable, por lo que centrarse en la conciencia, la positividad y los hábitos saludables es clave.