Uno de los principales problemas en la sociedad es el aumento de peso por un estilo de vida sedentario y poco saludable. No es la primera vez que la Organización Mundial de la Salud alerta de los peligros que supone el sobrepeso y la obesidad en nuestro sistema cardiovascular. Se estima de en los últimos 40 años, el mundo ha incrementado la tasa de sobrepeso en un 20%.

Pero no solamente provoca complicaciones cardiovasculares, como enfermedades del corazón, derrames cerebrales o diabetes, sino que también se incrementa las posibilidades de sufrir cáncer. Un reciente metaanálisis, publicado en Lancet Public Health, así lo ha determinado.

¿Qué cáncer se relaciona con el sobrepeso?

Los científicos se centraron en datos desde 1995 hasta 2014, cogiendo referencia de 30 tipos diferentes de cánceres (incluidos 12 que se relacionan con la obesidad). Concretamente, se estudiaron los cánceres de colon/recto, esófago, vesícula biliar, estómago, hígado/vías biliares, páncreas, tiroides, riñón, mama, útero, ovarios y células plasmáticas.

En esos años se encontró que la tasa de 6 de los 12 cánceres habían aumentado notablemente en jóvenes, incluidos el colorrectal, mieloma múltiple, útero, riñón, páncreas y vesícula biliar. Los investigadores descubrieron que la tasa de cánceres vinculados con la obesidad se ha incrementado más rápido entre las personas de 25 a 49 años frente a los que tienen entre 50 y 84 años. Por ejemplo, en el caso del cáncer de riñón, tuvo un aumento del 5% en personas de 25 a 39 años, mientras que tan solo se incrementó un 2% en personas de 55 a 84 años.

«Ahora tenemos pruebas convincentes de que el exceso de peso corporal es carcinogénico y causa más de una docena de cánceres, además de sospechar de algunos más. Sin embargo, no se entiende completamente cómo el exceso de peso corporal aumenta el riesgo de cáncer«, comentaba Hyuna Sung, científico principal de la investigación.

¿Por qué afecta el aumento de grasa?

Una de las teorías mantiene que el exceso de peso corporal aumenta la inflamación crónica y genera alteraciones en el sistema hormonal, por lo que pueden crearse daños en el ADN. Incluso, puede darse un crecimiento celular descontrolado, pudiendo desarrollar cáncer. Las células grasas liberan varios tipos de citoquinas proinflamatorias, hormonas metabólicas y factores de crecimiento que pueden modificar el ciclo celular y alimentar el desarrollo del cáncer.

Asimismo, un exceso de grasa visceral (aquella que recubre internamente los órganos abdominales y es dañina) puede contribuir al riesgo de cáncer.

No te pierdas: ¿Eres obeso abdominal?

Con estos descubrimientos solo reforzamos la importancia de mantener un peso saludable, para evitar llegar al sobrepeso u obesidad. Se ha comprobado que la actividad física ayuda a disminuir la grasa dañina y la inflamación, además de estimular el sistema inmunológico para luchar contra cualquier infección.

«Mantener un peso saludable podría reducir el riesgo de cáncer y otras enfermedades crónicas asociadas con la obesidad«.

También cabe destacar que además de que los cánceres relacionados con la obesidad van en aumento, los vinculados con el tabaquismo y el VIH están decreciendo. Posiblemente se deba a un mayor conocimiento de los problemas que generan en la salud y la información sobre las medidas preventivas.
Con el paso del tiempo, es posible que también se genere una corriente que nos conciencie para llevar una dieta saludable y realizar ejercicio físico con regularidad.