No es la primera vez que la ciencia asegura que el ejercicio físico es una de las mejores opciones que podemos hacer para prevenir la depresión, gracias a la producción de endorfinas de manera natural. En la búsqueda de seguir defendiendo este beneficio, un reciente estudio realizado por el Hospital General de Massachusetts ha querido conocer cuántos son los minutos necesarios para conseguir reducir la aparición de esta enfermedad.

35 minutos de ejercicio físico serían necesarios

Los investigadores sacaron en conclusión que solo treinta y cinco minutos de actividad física al día (intensa o moderada) pueden ser suficientes para reducir significativamente la probabilidad de sufrir depresión. Lo mejor de todo es que los beneficios pueden disfrutarlos incluso aquellas personas con predisposición genética a esta enfermedad. Has personas que tienen genes que pueden llevarlas por ese camino sin darse cuenta; y aunque se pensase que al estar en el ADN no podemos evitarlo, esta investigación demuestra que sí se puede con la ayuda del ejercicio físico.

En el estudio participaron 8.000 personas que compartieron sus datos personales, cómo es su estilo de vida, si practicaban deporte o no y sus historiales médicos. Cuando compararon toda información recopilada, descubrieron que las personas que tienen una predisposición genética a sufrir depresión tenían más probabilidades de ser diagnosticados en los dos siguientes años. En cambio, las personas que tenían estos genes pero que informaron de tener una vida activa y realizar ejercicio físico, tenían menos probabilidades de sufrirla.

¿Existe un ejercicio físico perfecto para evitar la depresión?

Mantenerse activo es lo fundamental, sin importar demasiado cuál es el ejercicio físico que realizas. Podríamos decir que todos son buenos. Sal a caminar, haz running, monta en bicicleta, haz entrenamientos de HIIT o ve a clases de yoga. En el estudio se destaca que por cada 4 horas de actividad a la semana, podemos conseguir reducir hasta un 17% el riesgo de padecer depresión.

En realidad, la finalidad de esta investigación era demostrar que el ejercicio físico y tener una vida activa funciona para prevenir los episodios de depresión. Además, ha quedado corroborado de que el hecho de tener más predisposición a sufrirla no implica que no podamos evitarla. No obstante, es importante contar con la opinión de un profesional de la salud mental.