Incluso con escritorios de pie y reuniones caminando, las horas de trabajo tienden a ser difícil para la espalda, según investigaciones anteriores. Adoptar una posición encorvada en tu escritorio con una posición encorvada en tu bicicleta, y eso puede significar problemas. Pero puede que no sea la mala postura la culpable de tu dolor crónico. Una nueva investigación sugiere que los factores psicológicos y sociales en el lugar de trabajo podrían ser tan perjudiciales como los desafíos físicos.

En el metaanálisis, publicado en la revista BMC Musculoskeletal Disorders, un equipo de psicólogos alemanes revisó 18 estudios en los que participaron más de 19.000 personas, enfocándose en el dolor crónico de la espalda baja y problemas de trabajo psicosocial, como una alta carga de trabajo, poco apoyo social en el lugar de trabajo y sin sentir control sobre las tareas diarias.

Descubrieron que estos problemas hacían que las personas fueran mucho más propensas a informar dolor de espalda baja, lo que podría tener consecuencias en la productividad, los costos de atención médica y más ausencias del trabajo.

¿Cómo se puede reducir el dolor de espalda en el trabajo?

El dolor crónico en la zona lumbar es el trastorno de dolor más frecuente, y está asociado con enormes costos para el sistema de atención médica. Los problemas a menudo se atribuyen a los riesgos en el lugar de trabajo, pero generalmente se cree que están relacionados con una postura incorrecta o estar sentado durante demasiado tiempo. Pero pudimos demostrar que factores como la carga de trabajo, el control del trabajo y el apoyo social también contribuyen significativamente al desarrollo de la enfermedad.

Incluso ajustar uno de estos factores puede ser útil. Por ejemplo, los efectos de una carga de trabajo abrumadora pueden mitigarse mediante una mayor autonomía en la forma en que se maneja ese trabajo, así como el apoyo y el aliento de compañeros y jefes.

El rediseño de los lugares de trabajo para una mejor ergonomía puede ayudar a abordar los problemas físicos que podrían causar dolor lumbar crónico, pero sin políticas que brinden a los empleados un mayor grado de control, retroalimentación y reconocimiento regulares y tiempos de descanso más flexibles, esos esfuerzos podrían desperdiciarse.

Pero, ¿por qué este tipo de presiones psicológicas y sociales afectarían específicamente a la zona lumbar? Existen varias teorías sobre por qué la angustia emocional puede contribuir al dolor de espalda. Sin embargo, uno de los más frecuentes es que durante los momentos de estrés, el cuerpo libera hormonas, como el cortisol y la adrenalina, que no solo aumentan la presión arterial, sino que también hacen que los músculos alrededor de la columna se tensen en respuesta a las amenazas percibidas. Cuando eso se combina con ser sedentario y hacer menos ejercicio, la cantidad reducida de masa muscular puede convertir esa tensión en dolor.

¿Cómo puedes mejorar el dolor de espalda?

Aunque el estiramiento regular y la actividad física pueden ser útiles, solo abordará parte de la razón de tu dolor de espalda si no tienes en cuenta los factores de trabajo. Dar un paso atrás para ver si hay algún factor bajo tu control que pueda mitigar el estrés relacionado con el trabajo puede garantizar que la espalda se mantenga saludable y sin dolor a largo plazo.