En España no está muy extendido aún el consumo de chipotle. Como mucho lo hemos visto en algún restaurante mexicano o como salsa para hamburguesas y nachos. No obstante, hay muchos amantes de este chile que lo mezclan con aguacate para crear una experiencia paranormal para los sentidos. El problema es que un reciente estudio comentó que los bols en los que se sirve, poseen productos químicos que se quedan en nuestro cuerpo para siempre y que aumentan el doble las probabilidades de padecer cáncer.

¿Es esto real? ¿Vamos a morir antes de tiempo con una simple salsa? Analizamos el informe para sacarte de dudas.

¿Qué nos dice el informe?

The New Food Economy es un medio de comunicación sin ánimo de lucro, que realiza informes de investigación sobre cómo y qué comemos. El pasado 5 de agosto publicaron un informe en el que probaron diferentes chipotles de 8 restaurantes de Nueva York. Todas las muestras contenían altos niveles de flúor, lo que indicaba un tratamiento con compuestos de PFAS. Hay casos en los que el PFAS se añade para evitar que la grasa se filtre; de hecho los cuencos tratados tienden a soportar mejor los alimentos grasosos y calientes que los recipientes de papel normales.

¿Qué son los PFAS?

Los PFAS, que científicamente se denominan «sustancias perfluoroalquiladas«, son una clase de los más de 5.000 compuestos sintéticos que existen. De manera natural no existen, pero actualmente están en todas partes debido a su producción y uso. Hay quienes lo denominan como «productos químicos para siempre», ya que no se descomponen por la luz solar, el agua, las bacterias o las enzimas en nuestros cuerpos.

Según la Agencia de Protección Ambiental (EPA), el PFAS se puede encontrar en envases de alimentos, productos para el hogar (como limpiadores, telas repelentes de manchas y  productos antiadherentes) o en agua potable contaminada.

¿Cómo actúa esta sustancia en tu cuerpo?

El PFAS puede introducirse en nuestro cuerpo, generalmente a través del agua potable contaminada, y algunos pueden bioacumularse. Es decir, se acumulan más en nuestros cuerpos que en el medio ambiente, ya que los expulsamos muy lentamente. Incluso, algunos PFAS son tóxicos y están relacionados con enfermedades en seres humanos; como pueden ser cáncer renal y testicular, hipertensión inducida por el embarazo y preeclampsia, daño hepático, aumento del colesterol, riesgo de enfermedad tiroidea, disminución de la respuesta de anticuerpos a las vacunas, mayor riesgo de asma o problemas de fertilidad y pequeñas disminuciones en peso al nacer.

¿Si comemos chipotle nos exponemos más al PFAS?

Ahora que sabemos cómo actúan los PFAS en nuestra salud, es interesante que las industrias se comprometan a usar envases de alimentos seguros y sostenibles. Aun así, ¿tan numeroso es el riesgo por un envase? Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la exposición a estos productos químicos a través de los envases suele ser baja, sobre todo si lo comparamos con el agua potable contaminada.

No necesariamente debes alarmarte por la contaminación directa de los alimentos de tu bol. No sabemos exactamente cuánta cantidad de PFAS entraría en tu comida por culpa de un bol, pero seguro que es muy baja. Ten en cuenta que te comes el chipotle rápido y no lo dejas almacenado o caliente durante un largo periodo de tiempo.

El problema con estos PFAS en la comida es más probable ambiental. Cuando los envases se eliminan o reciclan, esos PFAS se liberarán en el medio ambiente. Es decir, en un futuro podríamos estar consumiendo agua potable contaminada por alguno de estos procesos. Entonces, si realmente te preocupa la exposición al PFAS, sería más útil que te concentres en mantener el agua potable segura. Una manera de hacerlo es considerando un filtro.