El ejercicio físico es como el agua, si no te gusta tienes un problema. Si eres de esos que le da pereza o no encuentra la motivación, quizá te interesa saber que puedes mejorar tu vida sexual. Incluso si ya eres activo, hacer ejercicio durante más tiempo o más vigorosamente puede darte más alegrías aún, según un reciente estudio.

¿Qué datos se obtuvieron del estudio?

En el estudio participó un grupo internacional de 3.906 hombres (con una edad media de 41 a 45) y 2.264 mujeres (con edades medias de 31 a 35). Todos eran ciclistas, nadadores, corredores y/o atletas multideportivos.
Los atletas multideportivos completaron encuestas anónimas sobre cuánto se ejercitaban cada semana, así como sobre su función sexual, incluidos los problemas de disfunción eréctil en los hombres y las dificultades de excitación en las mujeres.

Después de recopilar datos, la tendencia era clara: cuanto más se ejercitaban los hombres y las mujeres, mejor era su función sexual y nivel de satisfacción. Sorprendentemente, los hombres que montaron en bicicleta unas 10 horas a la semana, a un ritmo de unos 16 mph, tuvieron un 22% menos de probabilidades de experimentar disfunción eréctil que a las personas que montaban menos de 2 horas semanales.
Aun así, no se trata de acumular horas para obtener beneficios significativos en la función sexual. Los hombres del estudio disfrutaron de mejoras significativas con cada aumento del ejercicio, sobre todo cuando llegaron al punto en el que estaban quemando más de 4.000 calorías a la semana, o el equivalente de unas 6 a 7 horas de ciclismo moderado.

Las mujeres también vieron que su función sexual, incluida la satisfacción con la excitación y el orgasmo, mejoraba a unos niveles más altos de ejercicio, sobre todo una vez que alcanzaban niveles superiores al equivalente de aproximadamente 5’5 horas a la semana de ciclismo moderado.

El ejercicio mejora tu vida sexual, comprobado

Aunque ambos grupos se beneficiaron del aumento de los niveles de ejercicio, las mujeres parecieron obtener el mayor beneficio en términos de función y excitación del orgasmo. Tanto las relaciones sexuales como el ejercicios que haces en el gimnasio ayudan al corazón a tener unas arterias sanas y una buena circulación para garantizar que todo tu cuerpo de la mejor manera.

Además, no se ha visto que entrenar más tiempo sea contraproducente, ni que crease disfunción sexual. Al revés, quemando unas 8.260 calorías a la semanas (unas 14 horas), se seguían viendo beneficios en la función sexual.