Cuando se trata de la salud del corazón, ¿hay algún punto en el que hacer demasiado ejercicio sea demasiado? Los nuevos datos presentados en una conferencia reciente de la American Heart Association sugieren que realmente no hay un límite superior, incluso entre aquellos que hacen ejercicio durante horas cada día.

Los investigadores analizaron a 2.154 deportistas, hombres y mujeres con una edad media de 52 años, que no tenían enfermedades cardiovasculares y los dividieron en dos grupos: un volumen alto de 3.000 a 10.000 minutos MET por semana o un volumen extraordinario de más de 10.000 minutos MET semanales. MET significa «equivalente metabólico» y es una forma de comparar el gasto de energía durante la actividad. Por ejemplo, 1.000 minutos MET por semana es más o menos equivalente a correr 16 kilómetros a la semana a un ritmo de 10 minutos por km.

¿Es peligroso tener un nivel elevado de calcio?

Al observar los datos durante 10 años, los investigadores encontraron que ninguno de los deportistas de volumen extraordinario mostró un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular en comparación con el grupo de alto volumen, a pesar de que ambos grupos tenían un aumento del calcio en las arterias coronarias. El calcio en las arterias es malo porque puede significar que hay una acumulación de placa, lo que puede aumentar el riesgo de ataque cardíaco o accidente cerebrovascular, según el American College of Cardiology.

Dirigido por el Instituto Cooper en Dallas y el cardiólogo Benjamin Levine, este estudio es una especie de seguimiento de la investigación presentada a principios de este año, que analizó la actividad física y el calcio en las arterias coronarias de casi 22.000 hombres sanos durante unos 15 años. Los participantes tenían entre 40 y 80 años, y la mayoría eran corredores, pero también había ciclistas, remeros y nadadores.

En ese estudio, los investigadores encontraron que los niveles elevados de calcio eran más frecuentes entre aquellos con mayores niveles de actividad, pero no de una manera que pareciera un riesgo significativo o elevado de enfermedad cardiovascular. Al final del período de estudio, los participantes no mostraron un mayor riesgo de mortalidad en comparación con aquellos sin calcio en arterias coronarias relacionado con la actividad física.

La presencia de niveles altos de calcio se usa para diagnosticar la aterosclerosis, una afección de las arterias caracterizada por el endurecimiento, que puede restringir el flujo sanguíneo a los órganos y tejidos, por lo que se ha convertido en una preocupación para quienes hacen ejercicio.

Ambos estudios sugieren que el ejercicio regular, incluso en grandes cantidades, no debería ser problemático para quienes buscan proteger la salud de su corazón. Eso se debe a que durante el ejercicio, el calcio puede aumentar, pero también lo hacen los niveles de la hormona paratiroidea, que modula cómo se deposita el calcio en el torrente sanguíne.

Ten en cuenta también que cuando las personas hacen ejercicio, el movimiento proporciona beneficios a las arterias coronarias, haciéndolas más flexibles. Además, se reduce el riesgo de arritmia (latido cardíaco irregular) en general y mejora la capacidad de dilatación de las arterias y los vasos sanguíneos. Todo esto conduce a una función cardíaca más eficiente, incluso en presencia de un aumento del calcio coronario.

Dicho todo esto, si tienes antecedentes de enfermedad cardíaca en tu familia o has tenido problemas cardíacos en el pasado, consulta siempre con tu médico antes de comenzar o aumentar una rutina de ejercicio. Si no, disfruta de esos largos entrenamientos sin preocuparte de obstaculizar la salud de tu corazón.