Un reciente estudio ha relacionado el ejercicio físico con algunos cambios en la estructura del ADN, sin modificar la secuencia de letras de los genes (la estructura primaria). Los científicos del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas han observado que ser activos de forma moderada-vigorosa (caminar a diario de forma rápida o practicar algún deporte durante al menos 30 minutos) permite maximizar los beneficios.

¿Cómo consigue modificar el ADN?

Tu estilo de vida influye directamente en la metilación (proceso por el cual se añaden grupos metilo al ADN), y estos cambios pueden estar asociados con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. El ejercicio físico puede actuar sobre uno de los elementos clave en el metabolismo de los triglicéridos, que, en niveles elevados, incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Así que cambios en el ADN influyen en cómo se interpretan los genes y en su nivel de expresión.

«El estilo de vida tiene un impacto en cómo se expresa la información que contienen nuestros genes, y nos preguntamos si la actividad física estaría relacionada con algún cambio en uno de estos mecanismos biológicos: la metilación del ADN«, comentó el coordinador del grupo de científicos.

La metilación consiste en un cambio químico en la molécula del ADN, sin alteración de la secuencia de letras, y determina el nivel de expresión de los genes, además de la capacidad para generar o no proteínas. El nivel de metilación se ha relacionado con diferentes enfermedades como el cáncer o problemas cardiovasculares, como la diabetes y la obesidad.

«En los análisis hemos observado que las personas que más practican actividad física de intensidad moderado-vigorosa, presentan unos menores niveles de metilación en dos sitios del ADN«, comenta Alba Fernández Sanlés, una de las autoras de la investigación.

¿Por qué es importante la metilación?

Como decíamos antes, este proceso regula la capacidad de los genes para expresarse, y producir o no proteínas. «Uno de los genes que encontramos con cambios en sus marcas de metilación está relacionado con el metabolismo de los triglicéridos«, comentaba Alba. «Ya se conoce que la actividad física disminuye sus niveles, por lo que nuestros datos sugieren que la metilación de este sitio del ADN podría ser un mecanismo mediador del efecto de la actividad física sobre ellos«.

Los investigadores han analizado dos grupos diferentes: uno español y otro estadounidense. En total participaron 2.544 personas, con edades entre 35 y 74 años, y contestaron cuestionarios validados por la comunidad científica internacional. La metilación del ADN se estudió a partir de muestras de sangre de los voluntarios. Los investigadores creen que el estilo de vida afecta a directamente a nuestro ADN y que estos cambios pueden estar asociados con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

«En estudios previos también observamos que el consumo de tabaco modifica los niveles de metilación del ADN. Es ompresindible la presencia de un estilo de vida saludable, que incorpore la práctica de ejercicio físico para la prevención de las enfermedades cardiovasculares«.