Existen tres factores fundamentales para tener una buena salud: la alimentación, el ejercicio físico y el descanso. Todos sabemos que dormir pocas horas es poco saludable, pero la vorágine de nuestra rutina nos hace dormirnos tarde y despertarnos pronto. Por si fuera poco que escatimamos en horas, muchos duermen con una luz encendida.

Un reciente estudio ha querido saber qué le ocurre a nuestro cuerpo cuando no apagamos la luz. Básicamente, llevar este hábito genera que la producción de melatonina se retrase hasta una hora, que es la hormona encargada de indicar al cuerpo que tiene que dormirse.

¿Cómo funciona la melatonina?

Nuestro cuerpo es como un reloj, y este se rige por el ciclo circadiano. El ciclo dura un poco más de 24 horas y afecta en la alimentación, el sueño, el metabolismo, etc. Digamos que es la respuesta natural que nuestro cuerpo tiene ante la oscuridad y la luz. Es decir, cuando hay luz se «activan» las hormonas que le dicen al cuerpo que hay que levantarse; en cambio, con la oscuridad se ponen en funcionamiento las que hacen que nos entre ganas de dormir. Y en este proceso entra la melatonina.

Es curioso, pero cuando los ojos (concretamente, las células ganglionales retinianas) reciben la sensación de oscuridad, le mandan al cerebro la señal de que es la hora de dormir. El cerebro envía melatonina por el torrente sanguíneo para que nos tranquilicemos.
Así que entenderás lo importante que es la cantidad de luz que tienes en la habitación para que te entre sueño.

Somos más sensibles a la luz de lo que pensábamos

En la investigación australiana que mencionábamos antes, los científicos han descubierto que el cuerpo humano es más sensible a la luz de lo que se pensaba. En el estudio participaron 55 participantes, con edades entre 18 y 30 años, y los expusieron primero a 1 lux como nivel de control, y después a varios niveles entre 10 y 2.000 lux durante 5 horas.
Confirmaron que la melatonina iba variando en función de la luz que recibían. De hecho, llegaba un punto en el que se decrecía en un 50% durante una hora.

Este punto varió notablemente entre unos voluntarios y otros, siendo 6 lux la cantidad más sensible para uno de los participantes y 350 lux la más resistente. Es decir, en el mejor de los casos, intentar dormir con una luz parecida a la de una puesta de sol con nubes, hace que tengas un 50% menos de facilidad. En la peor situación, tan solo haría falta la luz de la luna para que te costase coger el sueño una hora más.

«Se produjo una suspensión del 50% de la melatonina a <30 lux, que es comparable a la típica luz de noche de interiores y a la que utilizan los dispositivos electrónicos«, comentaba el autor del estudio. Así que para dormir correctamente y tener un sueño reparador, hazlo con la luz apagada, las persianas bajadas y los dispositivos electrónicos apagados.