El sueño interrumpido regularmente puede ser frustrante, ya que puede hacerte sentir cansado al día siguiente, pero es posible que los efectos de dar vueltas y vueltas durante toda la noche sean más graves que la simple fatiga. Un estudio reciente, publicado en PLOS Biology, sugiere que podrías estar aumentando tu riesgo de enfermedad cardiovascular.

Los investigadores analizaron los datos de más de 1.600 adultos de mediana edad y mayores que participaron en el Estudio Multiétnico de Aterosclerosis, un estudio iniciado en 1999 para examinar los efectos de la aterosclerosis, en la cual la placa se acumula dentro de las arterias.

Utilizando diferentes medidas de sueño, incluido un rastreador de sueño tipo reloj de pulsera, así como análisis de sangre y puntajes de calcio que pueden detectar la acumulación de placa, los investigadores siguieron a los participantes del estudio durante una semana. Descubrieron que la fragmentación del sueño aumenta la inflamación crónica en todo el torrente sanguíneo, que está relacionado con mayores cantidades de placa.

Cuando pensamos en los motivos de padecer una enfermedad cardíaca, la mayoría de la gente cree que está relacionado con la dieta y el ejercicio. Y es cierto que son dos factores claves, pero resulta que el sueño está emergiendo como un factor increíblemente crítico para predecir la enfermedad cardiovascular.

La inflamación también se ha relacionado con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y ciertos trastornos del estado de ánimo, lo que significa que una semana de mal sueño puede aumentar el riesgo de una serie de problemas.

¿La inflamación hace que tu sueño sea peor, o el mal sueño inicia todo el ciclo?

La evidencia parece ser la última: el mal sueño conduce a la aterosclerosis, no al revés. Pero podría comenzar un círculo vicioso donde esa inflamación hace que tus problemas de sueño sean más frecuentes.
Eso significa que además de una alimentación saludable y ejercicio, un enfoque más fuerte en la calidad del sueño podría tener un gran impacto en la salud del corazón.

Cuando se trata del rendimiento deportivo, mejorar el sueño también puede ayudarte. Por ejemplo, otro estudio reciente, publicado en la revista Science and Medicine in Sport, examinó a 95 atletas de resistencia, incluidos corredores, nadadores, ciclistas y triatletas. Los investigadores encontraron el mayor aumento de lesiones entre los que informaron menos de siete horas de descanso por noche.

Otra investigación apunta a los peligros de la falta de sueño para todo, desde el metabolismo hasta tu función cerebral. Además, varios estudios han señalado que no toma mucho tiempo ver los malos efectos de ese déficit de sueño. Incluso un par de días de sueño deficiente podría retrasarlo.

Aunque todos son diferentes, la recomendación general para los adultos es dormir de siete a nueve horas por noche. Básicamente, una de las formas más efectivas y agradables de reducir la inflamación es dormir bien.