La dieta mediterránea ha sido elogiada por su potencial para frenar un importante biomarcador para el envejecimiento, reducir significativamente el riesgo de enfermedades cardíacas, ayudar a mejorar los síntomas de la depresión e, incluso, mejorar en el entrenamiento. Ahora, otro gran beneficio más se une a esa lista: según una nueva investigación, también puede reducir el riesgo de pérdida auditiva a medida que envejecemos.

El estudio, publicado en el American Journal of Epidemiology, analizó datos de poco más de 3.000 mujeres, de entre 50 y 60 años, que formaron parte del Estudio de Salud de Enfermeras II, una revisión que recopiló una cantidad considerable de información sobre dieta, estilo de vida, y salud en más de 100.000 mujeres.

Para el estudio de pérdida auditiva, los investigadores analizaron cuestionarios de alimentos y pruebas de sensibilidad auditiva realizadas durante un período de tres años. Al final del período de estudio, el 19% tenía pérdida auditiva de baja frecuencia, como problemas para oír en entornos ruidosos, el 38% tenía pérdida auditiva de frecuencia media, como problemas para escuchar un programa de televisión que se reproduce a un volumen normal, y casi la mitad tenía pérdida auditiva de frecuencia, como problemas para entender el habla normal.

Al comparar estos datos con las dietas, descubrieron que aquellos que siguieron una mediterránea, así como la dieta DASH (para la hipertensión), que también incluye verduras, frutas, granos integrales, pescado, aves y frutos secos, tenían un riesgo hasta un 30% menor de pérdida auditiva. Como lo habitual suelen ser problemas de audición durante el proceso de envejecimiento, una reducción del 30% es considerable.

Puedes evitar ser sordo con tu alimentación

Una percepción común es que la pérdida auditiva es una parte inevitable del proceso de envejecimiento. Sin embargo, los hallazgos de esta investigación aseguran que puede haber factores de riesgo potencialmente modificables. Hay cosas que podemos cambiar en nuestra dieta y estilo de vida para prevenir la pérdida de audición o retrasar su progresión.

En términos de la conexión, el estudio no examinó directamente los mecanismos causales, pero un estudio anterior demostró que el daño auditivo puede ser el resultado de varios factores, incluido el flujo sanguíneo comprometido a la cóclea, el órgano principal del oído interno. Además del daño celular, inflamación y degeneración de las neuronas a lo largo de las vías auditivas.

Una dieta más saludable puede influir en estos procesos y proteger contra la pérdida auditiva mediante una serie de mecanismos, que incluyen la protección contra el daño oxidativo celular, la promoción de lípidos sanguíneos beneficiosos, una mejor función del corazón y los vasos sanguíneos, presión arterial baja y menos inflamación.

Así que ya sabes, incorporar alimentos como el pollo, salmón, yogurt griego, frijoles, aceite de oliva, frutos secos, frutas y verduras en tu dieta puede beneficiar a tus oídos tanto como a tu corazón, cerebro y rendimiento.