Muchas veces me he quedado embobada mirando a Usain Bolt batiendo récords y rebajando sus propias marcas. Me he preguntado si el cuerpo humano tendría un límite máximo o si siempre podemos superarnos a nosotros mismos, y parece que un nuevo estudio resuelve mi gran duda. No somos inmortales y, para ser honestos, hay animales que corren mucho más que Usain Bolt (véase la vaca corriendo a 42 km/h). ¿Tenemos límite fisiológico para alcanzar según que metas físicas?

Los investigadores de la Universidad de Duke (EE.UU) creen que sí, existe un límite de resistencia en el ser humano. Una investigación realizada en estos científicos, y publicada en la revista Science Advances, confirma que el nivel de máximo esfuerzo de las personas cuando realizamos actividades físicas que duran varias semanas, se encuentra en un consumo de calorías de hasta 2’5 veces su tasa metabólica basal, que es la energía mínima que se consume cuando estamos en reposo. Pasado el límite, nuestro cuerpo descompone sus propios tejidos para compensar la falta de calorías.

¿Cómo se determina el límite de resistencia?

Para conocer este resultado, los científicos analizaron a los participantes de la Race Across USA (una carrera de 4.800 kilómetros que se celebró en 2015), en la que los atletas recorrieron unos 250 km a la semana durante 20 semanas. Compararon el gasto calórico de estos corredores con el de los ciclistas del Tour de Francia, senderistas del Ártico que cargaron con 226 kilos durante 95 días, y con el embarazo.

Los datos recogidos mostraron que hubo un mismo patrón que se repetía: las personas empiezan con un gasto de energía alto, pero después empieza a decaer hasta 2’5 veces su tasa metabólica basal, y de ahí no baja. De hecho, al pasar 20 semanas de maratones casi diarios en la Race Across USA, los corredores quemaron 600 calorías menos de lo esperado en esa prueba.
Y lo mismo ocurrió en todas las otras pruebas que hemos mencionado, y no influyó nada la temperatura exterior a la que se ejercitaban. El cuerpo humano se encarga de bajar el ritmo de su metabolismo para mantenerlo en niveles adecuados y que pueda rendir adecuadamente.

¿Qué diferencias hubo con un embarazo?

Muy pocas personas tienen en cuenta que un embarazo dura 37 semanas y que el cuerpo de la mujer tiene que adaptarse también a límites de resistencia. El consumo energético de los corredores de maratón o los ciclistas del Tour de Francia tan solo fue un poco mayor que el de una embarazada. Según los investigadores, esto indica que ese límite fisiológico que impide que un atleta pueda alcanzar velocidades inimaginables, al igual que evita que un bebé pueda crecer hasta el infinito en el útero materno.

Además, resulta curioso que el límite máximo de resistencia no lo marca el sistema cardiovascular, sino el digestivo. La máxima resistencia está en la capacidad que tiene el organismo en procesar los alimentos y abastecerse de las calorías y los nutrientes necesarios para mantener todas las funciones corporales.