Las bacterias de nuestros intestinos juegan un papel más importante en nuestra salud y rendimiento de lo que pensamos. La ciencia ha demostrado que tener un microbioma intestinal saludable, que se compone de todos los microorganismos en tu tracto gastrointestinal, puede aumentar el metabolismo, la disponibilidad de energía durante un entrenamiento y la recuperación después del mismo. Un microbioma intestinal saludable también puede mejorar la función cerebral y reducir el riesgo de enfermedad cardíaca.

Entonces, ¿cómo podemos asegurarnos de que nuestro microbioma intestinal esté a la altura? Según una nueva investigación, presentada en United European Gastroenterology Week 2019, el consumo de alimentos con base de plantas o alimentos que formen parte de la dieta mediterránea puede ayudar.

Apuesta por la dieta mediterránea

Cuando los investigadores evaluaron las dietas y las bacterias intestinales de más de 1.400 personas, descubrieron que aquellos cuyas dietas eran ricas en pan, legumbres, pescado y frutos secos tenían menos bacterias potencialmente dañinas y menos inflamación intestinal en sus sistemas digestivos. Aquellos cuyas dietas eran ricas en carne, comida rápida y azúcar refinada tenían menos de los buenos tipos de bacterias en los  intestinos, así como más inflamación intestinal.

Según el estudio, los alimentos de origen vegetal ayudan al cuerpo a producir ácidos grasos de cadena corta, que son las principales fuentes de energía para las células que recubren el colon. Las proteínas vegetales, en concreto, aumentan la cantidad de bifidobacterias, un tipo de bacteria «amigable», que se encuentra en el intestino.

Los alimentos que forman parte de la dieta mediterránea, como el pescado, las legumbres, los frutos secos y las verduras, también aumentan la cantidad de bacterias «amigables» en el intestino y proporcionan a las células del intestino la energía que necesitan. Estos alimentos reducen la cantidad de bacterias relacionadas con la inflamación y la obesidad.

Lo sorprendente fue ver una asociación tan clara entre lo que consideramos una dieta saludable y una composición saludable de microbiota intestinal y, por otro lado, patrones dietéticos menos saludables asociados a organismos asociados a afecciones inflamatorias crónicas, como el intestino inflamatorio.

La dieta puede ser una buena manera de ayudar a prevenir estos síntomas inflamatorios crónicos, como hinchazón o diarrea. La conclusión es que no solo seguir una dieta basada en plantas o mediterránea puede mejorar la función cardíaca y cerebral, sino que también puede mejorar tu salud intestinal.