Después de un entrenamiento nocturno, puedes pensar en tomar una cena llena de proteínas para un refuerzo muscular antes de acostarte. Y si vas a hacer otro entrenamiento a la mañana siguiente, puedes considerar algunas proteínas como parte de una comida previa. Sin embargo, una reciente investigación mostró un resultado sorprendente: ese enfoque en realidad puede aumentar tu nivel de azúcar en la sangre.

Los investigadores pidieron a 15 hombres y mujeres jóvenes sanos que analizaran sus niveles de azúcar en sangre en diferentes puntos después de comer. En una sesión, se despertaron a las 4 a.m. y se les pidió beber agua o comer un refrigerio que contenía 63 gramos de proteína de suero.

La gente se volvió a dormir, y cinco horas después, todos tomaron un desayuno estándar con gachas rojas dos horas después para verificar la respuesta de glucosa. Una semana después, regresaron e intercambiaron: aquellos que habían bebido solo agua ahora tenían la proteína, y el grupo de proteínas tenía agua. Esto fue seguido por la misma rutina de volver a dormir, tomar un desayuno regular y controlar los niveles de glucosa unas horas después.

Los investigadores encontraron que las personas que consumieron 63 gramos de proteína en medio de la noche tenían niveles de azúcar en sangre significativamente más altos después de desayunar unas horas más tarde que cuando solo tomaban agua durante la noche.

Un refrigerio unas horas antes de una comida puede ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre, por lo que los investigadores anticiparon que eso también sucedería aquí, excepto que lo contrario demostró ser cierto.

¿Es mejor tomar proteínas o carbohidratos antes de dormir?

Muchos de nosotros nos preguntamos si despertarse por la noche para consumir algo de proteína podría mantener bajos los niveles de azúcar en la sangre a la mañana siguiente. Pero sorprendentemente la respuesta de azúcar en la sangre al desayuno fue mayor cuando los participantes consumieron proteínas a las 4 a.m. en lugar de agua corriente.

Aunque la razón de esto todavía necesita ser explorada, los investigadores sugirieron que una explicación puede ser que el cuerpo no espera o necesita mucha comida por la noche, por lo que en lugar de usar proteínas de la manera que lo haría durante el día, el cuerpo convierte esa proteína en azúcar en su lugar. Más investigación también explorará si hay una diferencia entre comer proteínas más temprano en la noche y ese consumo a altas horas de la noche/temprano en la mañana, pero es probable que los resultados sean los mismos.

Esto puede hacer que el cuerpo tenga más carbohidratos disponibles al despertar, de modo que la energía en el desayuno se pueda usar o almacenar con menos facilidad, por lo que se acumula más en la sangre.

¿Significa esto que debes omitir un refrigerio o una comida antes del entrenamiento si haces ejercicio por la mañana temprano? En realidad no, ya que el ejercicio reduce el azúcar en la sangre, razón por la cual los expertos recomiendan realizar actividad física después de las comidas. Pero puede ser aconsejable hacer tus entrenamientos nocturnos más temprano para no consumir proteínas tan cerca de la hora de acostarte.