Tomar algún snack entre las comidas o después del entrenamiento es algo que todos hacemos. Y, a veces, esa merienda es lo que está en la máquina expendedora o algo envasado y sabroso (pero no siempre es saludable). Todo lo que comemos puede afectar a nuestra salud intestinal y el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, por lo que deberíamos ser más estratégicos con respecto a nuestros refrigerios.
Según una nueva investigación, publicada en el Journal of Nutrition, el cambio de tu habitual snack salado o dulce por nueces puede tener algunos beneficios para la salud del corazón.

Los investigadores observaron a 42 participantes que tenían sobrepeso u obesidad, y tenían entre 30 y 65 años. Antes de que comenzara el estudio, todos tenían que llevar una dieta que reflejaba una dieta estadounidense media (donde el 12% de las calorías diarias provenían de grasas saturadas) durante dos semanas. Luego, los participantes cambiaron a dietas bajas en grasas saturadas, donde el 7% de las calorías diarias provenían de grasas saturadas e incorporaron nueces. Después de comer dos puñados de nueces diariamente durante seis semanas en lugar de snacks como patatas fritas o galletas saladas, todos los participantes vieron niveles más bajos de colesterol y bacterias intestinales que mejoraron su riesgo de enfermedad cardíaca.

Esto es probable porque comer nueces enteras diariamente reduce los niveles de colesterol y la presión arterial. Y aunque los investigadores dijeron que este estudio mostró correlación, no causalidad, una investigación previa también encontró que añadir nueces a la dieta de una persona puede ayudar a reducir la presión arterial, especialmente cuando están reemplazando alimentos ricos en grasas saturadas.

¿Cómo influye la salud intestinal en el riesgo de enfermedad cardíaca?

Eso puede deberse en parte al hecho de que las nueces contienen fibra, que puede afectar positivamente a las bacterias intestinales. Además, las grasas insaturadas y los Omega-3 en las nueces pueden contribuir a microbiomas intestinales favorables, lo que puede ayudar a reducir la presión arterial, conllevando a un menor riesgo de enfermedad cardíaca.

En general, cambiar snacks poco saludables por una porción de nueces u otros frutos secos es un cambio relativamente pequeño que tendrá importantes beneficios para la salud, y es más fácil que hacer una dieta radical o una rutina intensa de ejercicio.

Y no solo las personas corren el riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca, explicaron los autores del estudio. Las nueces se recomiendan en muchas dietas saludables para el corazón, como la dieta mediterránea. Además, agregar este fruto a tu dieta promueve un envejecimiento saludable y puede ayudar a prevenir el riesgo de enfermedades crónicas, encontró una investigación previa publicada en el Journal of the American College of Cardiology. Por lo tanto, incluso si estás sano en tus 20 o 30 años, conforme envejeces, la presión arterial y los niveles de colesterol aumentan, por lo que llevar una dieta saludable para el corazón es importante sin importar tu edad o nivel de actividad.