Probablemente tu mañana no parezca completa sin una taza (o dos) de café para ponerte en marcha. Ya sea que te dirijas a un entrenamiento temprano o directamente a la oficina, la cafeína energética te brinda una sensación esencial para tu rendimiento. Como resultado, una fuerte taza de café hace más que revitalizarte: según una nueva investigación, también puede ayudarte a aumentar tu capacidad de concentración y resolución de problemas.

En el estudio, publicado en la revista Consciousness and Cognition, los investigadores dieron a 80 participantes una píldora de cafeína de 200 mg, equivalente a 340 gramos de café fuerte, o una píldora de placebo 20 minutos antes de que se les pidiera que hicieran dos cosas:

  • Resolver problemas que solo tenían una respuesta «correcta»
  • Generar nuevas ideas donde las respuestas múltiples habrían sido correctas

Los investigadores encontraron que la cafeína mejoró las habilidades de los participantes para resolver los problemas que solo tenían una respuesta correcta, lo que significa que la cafeína aumentó el enfoque y sus habilidades analíticas. Sin embargo, cuando se trataba de la forma más creativa de pensar: generar múltiples ideas, en lugar de que una respuesta fuera «correcta» o «incorrecta», la cafeína no tuvo ningún efecto en el rendimiento.

Esta es la primera vez que podemos demostrar que si hay un problema que necesitas resolver y solo hay una solución correcta para este problema, una taza de café ayudará. Si estás trabajando en un enfoque creativo donde un problema tiene muchas soluciones, o donde necesita generar muchas ideas, esta sustancia no empeora la creatividad, pero tampoco tiene ningún efecto.

¿Cómo influye el café en los receptores del cerebro?

Probablemente te estés preguntando cómo la cafeína puede exactamente aumentar tu capacidad de concentración y resolver problemas, pero no reforzar tu capacidad de pensar creativamente. Según los investigadores, la razón tiene que ver con la forma en que la cafeína se une a los receptores en tu cerebro.

Nuestros cerebros producen una molécula llamada adenosina, y la cantidad producida aumenta continuamente desde el momento en que nos despertamos hasta que nos acostamos. La cafeína secuestra este proceso al imitar la adenosina, aferrarse a los receptores de adenosina y presionar esos receptores lejos. Como resultado, no nos sentimos tan cansados ​​porque no tenemos tanta adenosina en nuestros cerebros, por lo que nos sentimos más alertas, despiertos, enfocados y capaces de resolver problemas.

Por otro lado, la creatividad nace del aburrimiento y los sueños diurnos. El consumo de cafeína te empuja en la dirección opuesta de la mentalidad en la que quieres tener un pensamiento creativo al prohibir que tu mente divague. Los efectos de la cafeína son notables después de aproximadamente 10 minutos, pero la concentración en el torrente sanguíneo alcanza su pico después de aproximadamente 45 minutos después del consumo.

Vale la pena señalar que los participantes en este estudio eran bebedores regulares de café, lo que significa que ya beben una o dos tazas de café al día en su vida cotidiana. Los que nunca toman café o beben más de dos tazas diarias podrían tener experiencias muy diferentes.

Además de aumentar tu capacidad de concentración, la cafeína también ha demostrado que ayuda a tus músculos a recuperarse después del ejercicio, mejora tu circulación e incluso te hace más rápido.