Las bebidas energéticas podrían estar darle a tu corazón la sacudida necesaria para tirar adelante con el resto del día. Es posible que seas de los que a las dos de la tarde empieza a decaer y aún le queda ir a entrenar después de trabajar. Tomar este tipo de bebidas puede favorecer a la desaparición de la fatiga y hacer que vuelvas a estar completamente nuevo, ¿verdad? Pues deberías tener cuidado. Las bebidas energéticas están plagadas de cafeína y aditivos «naturales», que varios estudios reconocen como peligrosas para la salud.

Ahora, una reciente investigación, publicada en el Journal of American Heart Association, sugiere que las bebidas energéticas con cafeína podrían aumentar la presión arterial e, incluso, alterar temporalmente el sistema eléctrico de tu corazón.

¿Cómo influyen las bebidas energéticas en el intervalo QT?

Los investigadores contaron con la participación de 34 personas sanas, con edades entre 18 y 40, y las separaron en dos grupos: uno que consumía bebidas energéticas disponibles comercialmente con entre 304 y 320 miligramos (mg) de cafeína; y otro grupo que bebía una bebida placebo de agua carbonatada, zumo de lima, y ​​aromas de cereza.

Los participantes tomaron unos 100 centilitros de una de esas bebidas en tres días separados. Los investigadores midieron la actividad eléctrica y la presión arterial de sus corazones. Tomaron medidas antes del consumo, dos veces durante la hora en la que bebían la bebida y cuatro horas después de la bebida.

En comparación con el grupo que tomó bebida placebo, los voluntarios de bebida energética mostraron intervalos QT más altos. En estos intervalos encontramos el tiempo que tardan las cámaras inferiores de tu corazón en prepararse para un latido, incluso hasta cuatro horas más tarde. Es un factor importante, porque si el intervalo es demasiado corto o demasiado largo, puede causar arritmia y provocar que el corazón lata de manera anormal.

muestra de intervalo QT

muestra de intervalo QT

Además, los que estaban en el grupo de bebidas energéticas tuvieron un aumento significativo de la presión arterial sistólica y diastólica, según encontraron los investigadores. El promedio fue de 4’6 a 6’1 milímetros de aumento de mercurio (mmHg) en la presión sistólica (el dato máximo de su lectura) y de 3’5 mmHg para la diastólica (el número más bajo).
Una presión arterial normal es de 120/80 mmHg. Es decir, que para considerar una tensión alta, debería subir hasta los 129/81 o más; y es algo que puede parecer posible con un par de bebidas energéticas.

¿Puede ser la cafeína culpable de estos síntomas?

Aunque el estudio tiene algunas limitaciones (porque el tamaño de la muestra es un poco pequeño y los ingredientes pueden variar), los investigadores sugirieron que la cafeína no es la culpable de estos efectos. Aunque es cierto que aún no saben qué papel tiene la cafeína combinada con ingredientes habituales, como aminoácidos, azúcar, vitaminas B y guaraná.

Puedes pensar que los efectos son temporales y que no vas a tener ningún problema de corazón, pero la realidad es que debes evitar consumir una cantidad alta; sobre todo en un periodo corto de tiempo. Incluso, debes prestar especial atención si tienes problemas cardíacos o tomas alguna medicación. Especialmente, las personas que tengan un síndrome QT largo subyacente, hipertensión o tomen medicamentos, como los antiarrítmicos y los antibióticos.

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