Aunque aún no existe una cura para la enfermedad de Alzheimer, está surgiendo más evidencia que muestra que tu estilo de vida y tu dieta pueden ayudar a evitarlo. Un estudio reciente, publicado en Neurology, encontró que lo que comes no solo es bueno para tu cuerpo, sino que también es beneficioso para el cerebro. Tomar verduras de hoja verde y bayas diariamente, además de beber té, puede ayudar a reducir tu riesgo de demencia en un 48%.

El estudio analizó los hábitos alimenticios de 921 personas en el Proyecto Rush Memory and Aging, que completan evaluaciones neurológicas anuales y evaluaciones dietéticas, para informar la frecuencia con la que comieron 144 alimentos durante el año anterior.

Los resultados mostraron que aquellos que tenían una alta ingesta de flavanoles, un antioxidante que ayuda a reducir la inflamación, eran 48% menos propensos a desarrollar demencia más tarde que las personas en el grupo de menor ingesta. Esto puede deberse a que las propiedades antiinflamatorias de los flavanoles pueden prevenir la sobreactivación de las células inflamatorias, lo que ayuda a reducir el daño celular.

Cuando este daño celular ocurre en el cerebro, se cree que es una de las causas potenciales de Alzheimer y demencia de tipo vascular. En total, los investigadores encontraron que más de 30 frutas, verduras y bebidas contribuyen a los flavanoles beneficiosos que pueden prevenir la demencia. Aunque no es una lista exhaustiva, ciertos alimentos contribuyeron a la alta ingesta de flavanoles en las dietas autoinformadas de los participantes:

  • Alto consumo de isoramnetina: se encuentra en alimentos como las peras, el aceite de oliva, el vino y la salsa de tomate. Su consumo provoca un 38% menos de probabilidades de desarrollar demencia.
  • Alta ingesta de kaempferol: se encuentra en alimentos como la col rizada, los frijoles, el té, las espinacas y el brócoli. Su ingesta provoca un 51% menos de probabilidades de tener demencia.
  • Alto consumo de miricetina: se encuentra en alimentos como el té, el vino, la col rizada, las naranjas y los tomates, tenían un 38% menos de probabilidades de padecer demencia.

Tu alimentación influye en el desarrollo de demencia

Estos resultados muestran los tipos de alimentos que consumimos que importan. Y, aunque es importante, no son solo los nutrientes en los alimentos que comemos los que contribuyen a nuestra salud. También son los bioactivos (químicos, como los antioxidantes, en los alimentos que afectan nuestros cuerpos) contenidos en ellos.

Come frutas y verduras, particularmente verduras de hojas verdes oscuras, y bebe un poco de té de vez en cuando. Una dieta saludable que contenga varias frutas y verduras es fundamental para la salud continua, especialmente la salud del cerebro y es un componente fuerte de un estilo de vida saludable.

Lo ideal es añadir una porción de verduras de hoja verde oscura diarias, una taza de verduras crudas, una porción de otras verduras al día, un puñado de bayas al menos cinco veces a la semana y una taza de té (preferiblemente sin azúcar) para ayudar a reducir el riesgo de demencia. Una dieta saludable combinada con ejercicio, que también se ha demostrado que ayuda a retrasar el deterioro cognitivo, dormir lo suficiente y otras actividades estimulantes del cerebro, como la lectura, ayudarán a mejorar la salud del cerebro.