Es bien sabido que la actividad física, incluso a baja intensidad, promueve la salud y mejora hiperglucemia. No es la primera vez que la ciencia nos incita a movernos a lo largo del día; sin embargo, el efecto de la actividad de baja intensidad capturada con acelerómetro sobre la glucosa no se había examinado la variabilidad en individuos sanos y pacientes con diabetes tipo 1. Según un reciente estudio, andar después de comer mejora el páncreas endocrino artificial.

En la investigación se estudiaron a 12 sujetos de control sanos y 12 pacientes con diabetes tipo 1 durante 88 horas. Los participantes realizaron actividad física aproximando un triple aumento sobre su tasa metabólica basal. Esta actividad fue capturada usando un sistema de monitoreo de PA y glucosa intersticial fluida.
Las concentraciones se capturaron con monitores continuos de glucosa. De manera aleatoria, una comida al día fue seguida por inactividad, y las otras comidas fueron seguidas de salir a andar.

tabla de actividad física y diabetes estudio

¿Cómo influye la actividad física en la glucemia?

Caminar impacta significativamente la glucosa después de comer en pacientes sanos y en aquellos con diabetes tipo 1. Como se puede observar en la tabla, las personas que incorporan actividad física pueden mejorar puntos finales de control glucémico.

La diabetes ha alcanzado proporciones epidémicas, especialmente en los Estados Unidos. y se clasifica principalmente en tipo 1 y tipo 2. Aunque la diabetes tipo 2 representa al 90% de la carga de la población de diabetes, las mejoras en múltiples las tecnologías han transformado el tipo 1 diabetes en un trastorno que se asocia cada vez más con la obesidad.

El control glucémico sigue siendo un desafío en diabetes tipo 1 y se asocia con extrema variabilidad de glucosa de hipo y hiperglucemia. Un páncreas endocrino artificial representaría un avance significativo para los pacientes con diabetes tipo 1.

Las dos razones principales para los picos de glucosa son los alimentos y la actividad física. Cómo estos factores se interrelacionan, especialmente en una hora determinada y después de comer, tienen el potencial de mejorar la eficacia y seguridad de el sistema. Por lo tanto, en el estudio se analizó el impacto de los niveles de actividad física similares a las actividades diarias viviendo en excursiones glucémicas.

Los sensores de movimiento de bajo costo, como los acelerómetros, explotan los microelectromecánicos, lo que hace posible medir la actividad diaria usando sensores en miniatura debajo de la ropa normal. Tener estos datos junto con los perfiles diarios de glucosa permitirían comprender mejor la relación subyacente.

La conclusión es que tanto las personas sanas como los diabéticos de tipo 1, mejoran sus niveles de glucosa cuando salen a andar después de comer.