Aunque algunas investigaciones previas han cuestionado si andar 10.000 pasos al día realmente deberían ser el estándar de oro de la actividad, sigue siendo un hito diario para muchos. Un nuevo estudio sugiere que no hay necesidad de abandonar el número, ya que viene con algunos beneficios, pero también sugiere que evitar el aumento de peso no es uno de ellos.

La investigación, publicada en el Journal of Obesity, detalla un experimento que siguió a 120 estudiantes de primer año en la Universidad Brigham Young (BYU) que caminaron 10.000, 12.500 o 15.000 pasos diariamente durante seis días a la semana en sus primeros seis meses de universidad. Los estudiantes contaron los pasos usando un podómetro.

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El objetivo del estudio era evaluar si exceder los 10.000 pasos minimizaría el tipo de aumento de peso y grasa que es común en los estudiantes de primer año, especialmente en sus primeros meses de universidad. ¿El resultado? No tanto, el aumento de peso medio de los estudiantes fue de 1’5 kilos.

La razón por la cual los niveles más altos de actividad no se tradujeron en un efecto más protector no fue parte del estudio, pero el autor principal, Bruce Bailey, asegura que esos resultados son consistentes con investigaciones pasadas. La actividad física generalmente produce solo pequeñas cantidades de pérdida de peso, y algunos estudios ni siquiera vieron eso. Prevenir el aumento de peso, particularmente con este sector de población, requerirá más investigación, en concreto con cambios en los patrones de alimentación y durante un período de tiempo más largo.

Sin embargo, el hecho de que muchos participantes aumentasen de peso no significa que no haya beneficios en ser más activos. Aquellos que lograron alcanzar 15.000 pasos al día estaban obteniendo al menos una hora más de tiempo activo durante sus días que cuando comenzaron.

Aporta beneficios mentales y activos

Andar más allá de 10.000 pasos al día disminuye el tiempo sedentario y aumenta la actividad moderada, lo que puede dar beneficios que van más allá del peso. Hay muchas ventajas emocionales y de salud para mantener ese nivel de actividad.

Investigaciones anteriores confirman esa suposición. Un estudio de 2019, publicado en JAMA Internal Medicine, contó con mujeres mayores que andaban tan solo 4.400 pasos diarios y se asociaron con tasas de mortalidad más bajas en comparación con las que eran más sedentarias. Además, descubrieron que la mortalidad disminuía antes de nivelarse en 7.500 pasos.

¿Cómo de rápido debes caminar para ver estos beneficios en la salud? Un estudio de 2019, del British Journal of Sports Medicine, descubrió que caminar a 100 o más pasos por minuto cuenta como actividad física de intensidad moderada, mientras que 130 o más pasos por minuto cuentan como actividad física vigorosa.

Sin embargo, si estás buscando disminuir o detener el aumento de peso, aumentar los pasos por sí solo podría no ser la mejor estrategia. ¿Pero como un refuerzo de salud en general? Por supuesto.