El aceite de coco tienen numerosos usos, siendo el comestible el más conocido. Este aceite se extrae del grano de los cocos maduros recolectados de la palma de coco, y dan dos variedades: el aceite de copra (pulpa seca) y aceite de coco virgen. Ambos tienen perfiles de ácidos grasos similares; sin embargo, el último posee cantidades más altas de algunos nutrientes (por ejemplo, vitamina E) y compuestos bioactivos de la dieta (como polifenoles).

En la actualidad existe demasiado fervor por los productos que contienen este ingrediente, ya que se conocen los efectos positivos que provocan los ácidos grasos de cadena media en nuestra salud. No obstante, algunas investigaciones han sugerido que el ácido láurico (ácido graso primario que se encuentra en el aceite de coco) se comporta como un ácido graso de cadena media y larga desde un punto de vista metabólico. Además, la investigación sobre ácidos grasos puros de cadena media no se puede aplicar directamente a los productos de aceite de coco, ya que abarca un gran perfil de varios ácidos grasos.

¿Qué efectos tiene sobre la dermatitis atópica y las caries?

Esta investigación buscaba conocer cómo eran los mecanismos que rodean los efectos en la salud de los productos con aceite de coco. Las pruebas eran un poco limitadas, pero se notó una mejoría significativa para la prevención y el tratamiento de la dermatitis atópica, además del uso de la esencia del aceite de coco para la prevención de la caries dental.
Los productos con aceite de coco también pueden ser útiles para prevenir el daño del cabello, ya que la pérdida de proteínas cuando nos lavamos el pelo y la exposición a los rayos ultravioleta pueden hacer que se debilite más de lo habitual. No obstante, se necesitarían más estudios para asegurar este beneficio.

También es bastante llamativo que en este estudio no se respalde el uso de aceite de coco para la prevención o el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, la pérdida ósea o el control glucémico.

Podemos estar seguros de que el aceite de coco es beneficioso para la salud, aunque no milagroso. El aceite de copra refinado, blanqueado y desodorizado tiene menos impacto en el colesterol de lipoproteínas totales y de baja densidad (LDL-bueno) en comparación con la grasa de mantequilla. Por lo que puede ser más recomendable optar por el aceite de coco virgen extra para empaparnos de todas las propiedades y mejorar la piel.