Todos queremos saber cuál es el cambio que tenemos que hacer en la dieta para no correr el riesgo de sufrir un ataque cardíaco mientras haces deporte. Un estudio se ha propuesto demostrarlo, encontrando que el pescado puede tener una gran cantidad de beneficios: desde la recuperación muscular hasta la prevención de accidentes cerebrovasculares y la enfermedad de Alzheimer.
Además, ahora se ha añadido un nuevo beneficio: las grasas Omega-3 de cadena larga que se encuentran en los peces pueden proteger a tu corazón de un ataque cardíaco inducido por el ejercicio, sobre todo si tienes antecedentes de enfermedad cardiovascular.

¿Es mejor comer más o menos pescado?

En la investigación, publicada en la revista Heart, los investigadores contaron con la participación de más de 2.100 hombres, de entre 42 y 60 años, para determinar si los niveles de ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 era una forma indirecta de conocer cómo el consumo de pescado afectaba a la posibilidad de enfermedad coronaria. Descubrieron que aquellos que tenían un cuartil más alto de Omega-3, tenían un riesgo del 33% menos de padecer un ataque cardíaco inducido por el ejercicio durante los cinco años que duró el estudio, frente a aquellos que tenían un cuartil más bajo.

De hecho, al observar la cantidad de niveles de Omega-3 en la sangre de hombres con antecedentes de enfermedad cardíaca, encontraron que aquellos con el cuartil más alto tenían un riesgo 90% menor. El vínculo era mucho más débil en los hombres sin esa condición.
Los científicos no están seguros de por qué el ácido omega-3 pueden ayudar a proteger el corazón de ataques cardíacos provocados por el ejercicio, pero parece tener algo que ver con la forma en que mejora la reserva del vasodilatador coronario, que es el encargado de ayudar a abrir los vasos sanguíneos.

¿Cómo este cambio en la dieta te puede ayudar?

Ese pequeño cambio puede aumentar el flujo sanguíneo durante el ejercicio, sobre todo en los pacientes con enfermedades cardíacas. Es un dato bastante importante, ya que cuando la sangre fluye con mayor facilidad hacia el corazón, es menos probable que tengas un ataque cardíaco.
Aunque en el estudio solo participaron hombres, es muy probable que se encuentren resultados similares en las mujeres. No obstante, se deberían hacer más investigaciones en este campo.

Como conclusión obtenemos que agregar más pescado a tu dieta es una buena manera de aumentar los niveles de Omega-3 y proteger potencialmente el corazón. Intenta seguir siempre las recomendaciones de la American Heart Association, que en una reciente investigación sugería comer pescado graso al menos dos o tres veces a la semana para reducir el riesgo de enfermedad coronaria. Entre los pescados a consumir se encuentra el salmón, la caballa o el atún blanco, que son ricos en ácidos grasos Omega-3. Asimismo, debes limitar el consumo de aquellos que tienen un alto nivel de mercurio, como el atún rojo o el pez espada.
De hecho, en el estudio se encontró que los niveles más altos de metilmercurio en las muestras estaban relacionados con un mayor riesgo de enfermedad coronaria y muerte súbita.