Si llevas un tiempo cumpliendo con una dieta específica y no ves los resultados que esperabas, tal vez estés cometiendo algún fallo. Asimismo, si junto a la grasa, pierdes tu energía y tu vitalidad, deberías prestar atención a los siguientes aspectos. Existen algunos errores comunes a la hora de cumplir con la dinámica de la dieta.

Como ya te hemos contado alguna vez, el principal error es asociar la dieta con un camino de sufrimiento y restricciones por doquier. Una dieta, pasa por un estilo de vida activo y una alimentación completa, variada y saludable. El primer paso para lograr el objetivo es entender el proceso como una vía de entusiasmo, constancia y dedicación. Si, por el contrario, pasamos por ella como por un sinfín de pecados de los que huir, difícilmente lograremos alcanzar la meta.

Cuando el objetivo es más específico y el plan nutricional se torna algo estricto, debemos seguir enfocando la atención en el fin. Nada tiene sentido si no nos aporta satisfacción casi constante. Por ello, el principal cambio que debes tomar, si te sientes identificado, es proyectar la atención hacia los resultados e ilusionarte con el camino. Cuando tiene más peso lo que dejamos de hacer, por encima que lo que estamos consiguiendo, no está funcionando.

3 Errores más comunes cuando hacemos dieta

1. Emprender una dieta por nuestra cuenta, con ciertas restricciones, porque creemos que así nos irá mejor. Da igual lo que te cuenten o creas que es bueno para ti. Déjate aconsejar siempre por un profesional si vas a comenzar una dieta específica. No a todo el mundo le sirven las mismas pautas de nutrición. Aunque hay unos principios básicos, cada persona tiene unas necesidades. Sé responsable con tu alimentación.

2. Obsesionarte con el objetivo. Deja de mirarte continuamente al espejo y de pesarte a todas horas. Disfruta del camino y deja que los resultados vayan apareciendo de una forma natural, progresiva y eficaz. Haciendo las cosas bien los resultados serán permanentes y duraderos. De nada sirve lograr resultados rápidos de una forma irresponsable, porque tal y como vienen se van.

3. Saltarte comidas u optar por batidos y productos sustitutivos. Aliméntate de una forma completa y variada. Cumple con las 5 comidas diarias, a no ser que tu nutricionista te diga lo contrario. Diviértete en el proceso, descubre nuevos alimentos y recetas. Involúcrate de una forma saludable y convertirás tus hábitos de vida en una filosofía para siempre.