Desde el inicio de 2018, muchas actividades han ido postulándose dentro del top 5 de tendencias deportivas. Y es que es un hecho. La actividad física y el deporte están de moda. Una moda muy saludable y beneficiosa para todos.Esto ocurre, entre otras, con los entrenamientos en grupo. Aportan un montón de claves para lograr objetivos que, tal vez solos, sean más difícilmente alcanzables.

¿Por qué entrenar en grupo?

Motivación

Por norma general, es más fácil mantener la motivación cuando tenemos quien nos acompañe. Aunque no siempre es así, suele tener un mayor atractivo, especialmente para quien se inicia por primera vez en cualquier práctica. Y es que, como todo en la vida, cuando tienes con quien compartir tus alegrías y frustraciones, todo fluye. No obstante, hay muchas personas que prefieren entrenar sin compañía y así sacan lo mejor de sí mismos.

Competición

El factor competición que la mayoría de seres humanos llevamos integrado, hace que nos guste estar a la altura del resto. Y, aunque hay que ser realistas con las capacidades de cada uno, nos encanta superarnos. Tener un ejemplo con mejores marcas, tiempos, repeticiones o peso, nos mueve ese instinto que nos convence: “yo también puedo”.

Compañía

El entrenamiento puede y debe ser divertido, además de duro. Si dejamos de lado el factor “entusiasmo”, estamos perdidos. Para ello, hay muchas actividades que se practican en grupo, y para algunas personas es lo más favorable. Practicando actividades dirigidas en grupo, podemos compararnos con otros y con nosotros mismos; recibimos apoyo; y observamos que no somos los únicos a los que nos cuestan determinados ejercicios.

Socialización

Las circunstancias hacen que, en ocasiones, muchas personas se sientan solas o aburridas. Y es que la rutina, aunque necesaria para el ser humano, puede llegar a abrumar. Practicar actividades con gente amplía el círculo social y esto es muy positivo. Ya sea haciendo running en grupo, como actividades dirigidas en el gimnasio o encontrar un grupo de yoga para practicar al aire libre. Ampliar la zona de confort y conocer gente nueva es positivo en todos los aspectos de la vida.

Y es que cuando entrenamos en grupo, nos divertimos, nos comparamos, bromeamos, reímos y lloramos, somos como niños. Y eso, no tiene precio.