No es la primera vez que escuchamos eso de que el entrenamiento de fuerza es fundamental para mantenernos sanos. No debes tener miedo a levantar peso, no te vas a convertir en Hulk de la noche a la mañana (y posiblemente nunca suceda). Levantar peso te ayudará a crear músculos fuertes, desarrollar huesos, prevenir enfermedades del corazón, reducir la grasa corporal y controlar los niveles de azúcar en sangre. Además, una reciente investigación destaca que también puede reducir el riesgo de padecer cáncer de colon.

¿Por qué se reduce la posibilidad de padecer esta enfermedad?

Este estudio sugiere que entrenar con levantamiento de pesas puede ser beneficioso para reducir el riesgo de cáncer de colon; siendo este el segundo tipo mortal entre hombres y mujeres en Estados Unidos. Los investigadores extrajeron datos del estudio NIH-AARP Diet and Health para ver cómo influía el entrenamiento con pesas en el riesgo de los 10 tipos de cáncer comunes. En ese informe se incluyen datos sobre la dieta, la salud y el estilo de vida de más de 560.000 personas (con edades de 50 y 71 años entre 1995 y 1996), y a los que se les realizó un nuevo seguimiento en 2004.

Los científicos encontraron que el entrenamiento de fuerza reducía significativamente el riesgo de cáncer de colon. Los que levantaron peso obtenían un 25% menor de padecer este tipo común frente a los que no levantaron. Además, se observó que el entrenamiento de fuerza también tiene un efecto protector contra el cáncer de riñón.
Esto puede deberse a que el entrenamiento de fuerza ayuda a promover la homeostasis de la glucosa (el equilibrio de la insulina y el glucagón) y mantiene unos correctos niveles de azúcar en sangre. Y esto es importante porque un alto nivel de azúcar en sangre se vincula con un mayor riesgo de cáncer de colon.

El entrenamiento influye en la aparición del cáncer

Las nuevas hipótesis se basan en investigaciones anteriores, en las que se muestra que realizar ejercicio físico (con entrenamiento de pesas dos veces a la semana) reducían en un 31% las posibilidades de morir de cáncer.
También hubo otro estudio que asegura que el entrenamiento con intervalos de alta intensidad (HIIT) podría protegernos de padecer cáncer con tan solo una sesión. Aunque aún se necesitan más estudios e investigaciones, está comprobado que el entrenamiento mejora la salud y nos protege del cáncer. Evita los malos hábitos y mantente más activo en tu día a día.