El ejercicio vigoroso podría agregar años a tu vida, según un estudio

¿Existe realmente una gran diferencia si incluimos un ejercicio vigoroso en una combinación de actividad física moderada? Lo cierto es que sí, si quieres vivir más tiempo, según un estudio reciente de JAMA Internal Medicine.

Los investigadores analizaron un estudio que incluyó a más de 403.000 adultos de la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud, que se llevó a cabo de 1997 a 2013, y seleccionaron datos sobre la actividad física autoinformada.

En general, aquellos que tenían una mayor proporción de actividad física vigorosa con respecto a la cantidad total de ejercicio mostraron un menor riesgo de muerte prematura por todas las causas. Eso significa que tenían probabilidades de vivir más que aquellos que no tenían ejercicio más intenso en sus rutinas. Y cuando se trata de la cantidad, 150 minutos de ejercicio vigoroso a la semana parecen brindar las mayores ventajas en términos de salud.

Beneficios del ejercicio vigoroso en la salud

Hay un par de advertencias que deberías tener en cuenta. Uno es el factor «autoinformado«, que puede sesgar los resultados hasta cierto punto, ya que las personas tienden a sobreestimar la intensidad de sus esfuerzos en el ejercicio. Los participantes aquí no usaban rastreadores de frecuencia cardíaca o de actividad, por ejemplo, por lo que se desconoce cómo de duros fueron sus entrenamientos.

La otra limitación es que «vigoroso» se definió vagamente. En el estudio, eso se clasificó como «al menos 10 minutos que causan sudoración abundante o grandes aumentos en la respiración o la frecuencia cardíaca«.

hombre haciendo ejercicio vigoroso

Dicho esto, no es un resultado sorprendente que sudar sea una práctica que prolonga la vida. En general, el ejercicio vigoroso simplemente produce una mejora mayor que la actividad moderada en áreas como la aptitud cardiorrespiratoria y la capacidad funcional. Se han realizado otros estudios que muestran que este nivel de actividad produce una mayor mejora en el consumo de oxígeno, la presión arterial y la composición corporal.

Todas esas ventajas pueden conducir a una menor prevalencia de enfermedades crónicas que podrían aumentar el riesgo de mortalidad temprana.

Entonces, ¿deberías hacer todo el tiempo ejercicio vigoroso y dejar los entrenamientos cardiovasculares de estado estable? En absoluto. Pero si todo lo que haces es ejercicio de nivel moderado, este estudio sugiere que agregar algo de actividad vigorosa en la combinación podría ser beneficioso.

En las dosis adecuadas, la actividad vigorosa es algo grandioso. Desafía los sistemas cardiovascular y musculoesquelético del cuerpo en mayor medida que la actividad moderada.

Por ejemplo, añadir un par de sesiones de HIIT por semana podría ser suficiente para generar esos beneficios extendidos, e incluso puede ayudarte con tu rendimiento de ciclismo también (es decir, fortalecer los músculos necesarios para montar más rápido y con más fuerza).

Cuando se hace de manera constante y se dosifica correctamente, esto es una gran cosa a largo plazo, ya que el cuerpo aprende a adaptarse al mayor estrés que se le impone.