El cerebro tiene diferentes áreas con distintas funciones. Es pequeño y muy poderoso, pero con el paso de los años vamos perdiendo facultades y la «central eléctrica» tiende a disminuir el rendimiento. El hipocampo es el área que tiene funciones relacionadas con el control de las emociones y la memoria, y un reciente estudio asegura que el ejercicio físico puede ayudar a mantener un buen funcionamiento.

¿Cuánto ejercicio físico necesitamos para que el hipocampo siga funcionando como debería?

Algunas investigaciones anteriores encontraron que algunos comportamientos en el estilo de vida pueden generar cierta diferencia, sobre todo la restricción calórica y el ejercicio físico. En el estudio citado anteriormente, los investigadores sugieren que no es tanto como podrías pensar. De hecho, en una solo sesión de ejercicio se puede notar la diferencia.

El estudio, publicado en el Journal of International Neuropsychological Society, se centró en la memoria semántica, que es la capacidad que tenemos para recordar palabras, conceptos y números, y los efectos del ejercicio en la activación del hipocampo.
Para ello contaron con 26 participantes, de entre 55 a 85 años de edad, y los sometieron a ciclos de descanso o de 30 minutos de ejercicio físico en dos días separados. Justo después, se les realizó una resonancia magnética y se les pidió que recordaran nombres de personas famosas y no famosas.
En la prueba después del ejercicio se obtuvieron ganancias mucho mayores en términos de memoria, frente a cuando los voluntarios tan solo se dedicaron a descansar durante media hora. No solo tuvieron una mayor activación en el hipocampo, sino que también se activaron otras partes del cerebro.

«De estudios anteriores, sabemos que el ejercicio habitual puede aumentar el volumen general del hipocampo, y nuestro estudio muestra que incluso en una sesión de ejercicio podemos tener un efecto significativo«, dijo el autor principal J. Carson Smith.

¿Por qué el ejercicio genera este beneficio?

Es complicado conocer el mecanismo del cerebro. Existe una serie de posibilidades sobre por qué el ejercicio hace que el cerebro mejore su funcionamiento. El autor del estudio sugiere que podría tener que ver con un aumento en los neurotransmisores, como la norepinefrina y la dopamina, que aumentan la «relación señal/ruido». Esto quiere decir que se pueden activar las redes neuronales de manera más eficiente.

El efecto de mejora de memoria en los participantes del estudio duró aproximadamente una hora después de cada sesión de ejercicio. Pero incluso si los efectos tienden a desparecer un poco después de ese tiempo, entrenar de manera habitual puede beneficiar a las redes neuronales y al hipocampo. Digamos que es parecido a «entrenar» el cerebro, así como entrenamos los músculos.

«No tenemos un seguimiento a largo plazo que pueda confirmar eso, pero en base a este estudio y otras investigaciones, es muy posible que con el tiempo, el cerebro se adapte al ejercicio de la misma manera que el cuerpo. El cerebro se vuelve más fuerte«. Con esta conclusión de pone broche al falso mito de que las personas que van al gimnasio no tienen muchas neuronas (aunque ya lo sabíamos).