Estamos saturados de información sobre alimentos con antioxidantes, suplementos que aportan mayor cantidad, productos para el pelo y la piel, etc. Se vinculan íntimamente con una mejor salud, pero hay estudios que afirman que este tipo de introducción de antioxidantes no son muy rentables para el entrenamiento. De hecho, están seguros de que el ejercicio físico es el mejor antioxidante natural.

Te contamos por qué se ha llevado a esta conclusión.

¿Qué son los antioxidantes?

Es importante que conozcas qué son los antioxidantes y cómo funcionan en el organismo. Lo siento, vas a leer mucha química a continuación:

La oxidación consiste en la eliminación de electrones, y solemos pensar que los antioxidantes son que buscan radicales libres. Los radicales libres son moléculas que poseen un electrón desemparejado y son altamente reactivos (promueven la oxidación). Esto quiere decir que los radicales son capaces de dañar los componentes de las fibras musculares como los lípidos o proteínas. Por eso se hace especial hincapié es tener presentes los antioxidantes para prevenir la oxidación.
Es muy difícil medir la cantidad de radicales que tenemos, reaccionan muy rápido y los electrones pasan de una molécula a otra.

¿Qué ocurre con los antioxidantes presentes en los alimentos?

Los antioxidantes que incorporamos en la dieta tan solo son usados una vez, al llegar al lugar de oxidación. No son acumulables, así que se necesita una gran cantidad para que notar los beneficios, además de estar en el sitio específico de la oxidación.

Sin embargo, con el ejercicio físico no ocurre lo mismo. Las enzimas antioxidantes que están presentes en nuestro cuerpo se pueden usar una y otra vez, incluso de pueden incrementar con el entrenamiento. Son varias las investigaciones que afirman que practicar deporte aumenta los beneficios de las enzimas antioxidantes (superóxido dismutasa y glutatión peroxidasa). Así que cuanto más nos ejercitamos, más enzimas producidos y más protegidos estamos, sin entrar en el consumo de antioxidantes.

Altas dosis de antioxidante puede afectar al rendimiento

Se ha demostrado que tener un alto consumo de antioxidantes provoca que se inhiban las señales de las adaptaciones al entrenamiento, así que esas adaptaciones se ven afectadas. Es por eso que la suplementación con antioxidantes no tiene que ser siempre obligatoria, y mucho menos si tenemos los niveles adecuados en nuestro organismo.
Además, no existen evidencias científicas para asegurar que las personas que consumen antioxidantes se encuentran más activas físicamente, frente a los que aporta una dieta equilibrada.

Es decir, lo recomendable es tener una alimentación saludable y equilibrada, acompañada de ejercicio físico para mantener los niveles de antioxidantes de manera natural.