No descansar correctamente de forma habitual no solo hace que te sientas como una basura, sino que también afecta negativamente a la salud. Muchos aprovechan los fines de semana para “compensar” la falta de sueño durante la misma, pero esto no hace que el metabolismo se equilibre. De hecho, podría ser hasta un mal hábito, según una nueva investigación.

Los expertos recomiendan dormir entre siete y diez horas al día para gozar de una buena salud. Hacer un descanso inferior a eso, como lo hacen la mayoría de personas, es aumentar las posibilidades de un colapso metabólico.

¿Cómo afecta la privación de sueño?

Concretamente, dejar de dormir bien altera el metabolismo, por lo que los músculos son menos sensibles a la insulina, aumenta el nivel de azúcar en sangre, se incrementa el apetito y se tiende a sufrir enfermedades cardiovasculares.
Son muchas las personas que piensan en recuperar las horas de sueño perdido cuando llega el fin de semana. Es cierto que eso puede suponer un buen descanso mental, pero si vuelves a los malos hábitos de sueño cuando llega el lunes, podrías empeorar tu salud y tu peso. Y eso es lo que han demostrado los científicos en un nuevo estudio, publicado en la revista Current Biology.

Para saber cómo la duración del sueño afecta en el metabolismo, los científicos dividieron a 36 personas sanas en 3 grupos diferentes:

  • 1: podía dormir hasta 9 horas por la noche, durante 9 noches.
  • 2: dormiría 5 horas por la noche, durante 9 noches.
  • 3: tan solo descansarían 5 horas por la noche, durante 5 días laborales. Y podían dormir todo lo que quisieran durante el fin de semana.

Todas las personas que tenían una privación del sueño comieron más bocadillos por la noche, disminuyó la sensibilidad a la insulina y aumentaron de peso (1’5 kg en dos semanas). En cambio, los que durmieron adecuadamente, no tuvieron cambios de peso muy significativos.
Los que pudieron dormir más durante los fines de semana mejoraron un poco y comieron menos por la noche durante el fin de semana. Pero, el sueño de “compensación” no les sirvió de nada una vez que volvieron a sus malos hábitos de descanso. Sus relojes biológicos se retrasaron y estaban más despiertos cuando llegó la hora de dormir, por lo que volvieron a comer más después de la cena y aumentaron de peso.

Aumenta el riesgo de padecer diabetes

En cuanto a la regulación de azúcar en sangre, las personas que durmieron más los fines de semana obtuvieron peores datos. Mientras que los que dormían poco de forma constante tuvieron sensibilidad a la insulina inferior al 13%; aquellos que aprovechaban los findes para “recuperarse”, aumentaron el porcentaje hasta un 27%, afectando a los músculos y el hígado.
El hecho de no poder controlar el azúcar en la sangre hace que se aumente de peso y haya un mayor riesgo de padecer enfermedades metabólicas como la diabetes.

Los investigadores especularon que se puede recuperar el sueño perdido cuando se trata de una noche completa, en uno o dos días a la semana. Pero en general, si quieres cuidar tu salud, procura dormir al menos siete horas con la mayor frecuencia posible.