¿Eres deportista? Seguramente comes hasta un 10% más por la noche

Los horarios de trabajo pueden hacernos ir a entrenar a primera hora de la mañana, antes del desayuno y con la marca de la almohada en la cara. Si haces ayuno intermitente, no tendrás problema por cenar temprano, pero hay algunos deportistas que piensan en el entrenamiento del día siguiente y aumentan la ingesta de alimentos en la cena. Un reciente estudio muestra que las personas comen más la noche antes de un entrenamiento, probablemente porque saben que van a quemar las calorías al día siguiente. ¿Cómo influye el balance energético de la cena y el deporte? Los científicos deportivos del Reino Unido evaluaron a un grupo de 14 hombres, compuesto por personal universitario y estudiantes, así como miembros del público, que estaban acostumbrados al ejercicio aeróbico en el gimnasio. Las pruebas para cada prueba (ejercicio o descanso) se llevaron a cabo durante dos días en la Universidad de Loughborough. A cada participante se le dio desayuno (una selección de 21 productos que incluían cereales, yogur y fruta) y almuerzo (24 alimentos, que incluían pan, jamón, queso y atún enlatado) en los laboratorios de nutrición de la universidad, para que se pudiera controlar su ingesta calórica. Luego se les dio un paquete de comida para la noche, formado por 18 productos que incluían frutas, chocolate, patatas fritas y pasta de tomate, para que comieran en casa. Al día siguiente, regresaron al laboratorio de nutrición para descansar o hacer ejercicio. La prueba de ejercicio involucró 30 minutos de ciclismo y 30 minutos de carrera a una intensidad moderada del 75 al 80 por ciento de la frecuencia cardíaca máxima de cada persona, mientras que la prueba de descanso involucró descansar durante 60 minutos. Cuando tenían una sesión de ejercicio planificada para el día siguiente, los participantes comieron un promedio de 10 por ciento más. El hallazgo podría explicarse por la creencia subconsciente de que tener una recompensa adicional se puede compensar con comportamientos positivos y saludables, como el ejercicio. Esto es un riesgo potencial para nuestros cuerpos, ya que puede conducir a lo que se llama un “balance energético positivo”, donde nuestro gasto de energía se ve superado por nuestra ingesta de energía, y aumentamos de peso. Curiosamente, el aumento en la ingesta energética observado por los investigadores no fue suficiente para reemplazar todas las calorías adicionales utilizadas durante la sesión de ejercicio. Por lo tanto, la sesión de ejercicio creó un «balance energético negativo» para los participantes, en el que la ingesta de energía se vio compensada por el gasto energético. El estudio fue realizado por un equipo de la Facultad de Ciencias del Deporte, el Ejercicio y la Salud de la Universidad de Loughborough. Sus científicos observaron un aumento de alrededor del 10 por ciento en la ingesta de energía el día antes de que los deportistas planearan completar una sesión de ejercicio en comparación con un control de descanso. Así que su expectativa de una actividad diferente, es decir, ejercicio o descanso, los llevó a comer más antes del ejercicio. ¿Los deportistas pueden perder peso si hacen ejercicio por la mañana? Sin embargo, a pesar de que aumentaron su ingesta de energía en alrededor de un 10 por ciento en las 24 horas anteriores, esto no fue suficiente para compensar por completo el déficit de energía creado por la sesión de ejercicio. Por lo tanto, hacer ejercicio todavía crea un balance energético negativo a corto plazo, que podría ser propicio para la pérdida de peso. La investigación podría ser crucial para ayudar a las personas a abordar problemas con sus propios hábitos alimenticios y abordar una crisis de obesidad. Esta enfermedad casi se ha triplicado en todo el mundo desde 1975, según la Organización Mundial de la Salud. A medida que la prevalencia del sobrepeso y la obesidad sigue aumentando a nivel mundial, se necesitan estrategias eficaces para facilitar un control de peso exitoso. Aunque el ensayo no implicó el seguimiento de la pérdida de peso, los investigadores dijeron que los resultados podrían ser útiles para las personas que intentan adelgazar. Así que si eres alguien que usa el ejercicio como un medio para perder peso, es posible que debas estar al tanto de la ingesta de alimentos y el tamaño de la porción, particularmente en las horas antes de hacer ejercicio. Si tu ingesta de alimentos aumenta como consecuencia del entrenamiento físico, antes y / o después de una sesión, es posible que no veas los resultados que esperas. En este estudio, la ingesta de energía previa al ejercicio fue suficiente para compensar alrededor del 45 por ciento del déficit energético creado por el ejercicio.