Los propósitos de año nuevo también son para los que defienden nuestro país. La Legión Española ha iniciado un nuevo plan de dieta al que tendrán que someterse 180 soldados de más de 3.000. La unidad de élite siempre ha sido un ejemplo de tener excelente forma física y resistencia para situaciones extremas, pero parece que a más de uno le sobran unos kilos y los altos cargos han optado por poner freno al sobrepeso.

Es cierto que los gladiadores romanos también tenían sobrepeso, a pesar de ser vegetarianos, así que tampoco es ninguna sorpresa que el 6% de la Legión deba someterse a una “operación bikini”.

¿Cómo es la nueva dieta de la Legión Española?

La nueva dieta cuenta con menos calorías, un plan de ejercicios físicos y su correspondiente seguimiento médicos. Según comenta el Ejército de Tierra, ya son 180 soldados los que siguen las nuevas pautas. Se corresponden con el 6% que tiene obesidad y el 2% tiene una obesidad severa. Pese a que el 22% de los españoles también es obeso, la Legión Española debe tener un físico adecuado que lo diferencie de la sociedad civil.

El menú de los legionarios varía según las estaciones, teniendo en cuenta el valor energético y el contenido en grasas, glúcidos y proteínas. Un menú habitual de invierno contiene 3000 calorías y este es un ejemplo de ello:

  • Desayuno. Café con leche entera, pan (12gr), mantequilla (25gr), queso (10gr), azúcar (30 gr) y bollería industrial.
  • Comida. Potaje mixto, huevos con mayonesa (100gr), pan (100gr), naranjas (330ml) y refresco.
  • Cena. Patatas rellenas, mero en salsa (100gr), pan (200gr) y manzana.
  • Suplementos calóricos. Pan (100gr), chorizo (50gr) y zumo de naranja (100ml).

Lógicamente, el cambio es bastante drástico y la nueva dieta es algo así:

  • Desayuno. Yogur y plátano
  • Media mañana. Café o infusión, tostada y una fruta.
  • Comida. Ensalada, un plato principal (o dos, pero no muy llenos) y fruta/yogur. Para beber, agua.
  • Merienda. Infusión, leche o Actimel y  fruta o barrita de cereales.
  • Cena. Verduras hervidas o ensalada y algo a la plancha.

Además restringen el consumo de alcohol (cerveza) para que sea algo esporádico y no diario. Deben aumentar su consumo de agua (1,25-2 litros al día) y evitar los fritos y los alimentos muy procesados (salchichas, croquetas, bollería). Por supuesto, deberán comer despacio, intentando que no sea menos de 20 minutos y pensando en lo que hacen, nada de ver la televisión. Por último, les han diseñado un programa específico de deporte cuya base principal es el running.

Los expertos la consideran “pobre”

Son muchos los expertos que se han pronunciado sobre la nueva dieta legionaria y no de forma positiva. Consideran que es un régimen pobre, basado en patrones generales y que acabará aburriendo a los legionarios. Proponen que cada legionario tuviera su propia dieta, ya que cada cuerpo es diferente y no todos parten de la misma base.

Hay expertos que consideran que existe un abuso de hidratos de carbono, sin una presencia consolidada de proteínas ni grasas y apenas adquieren vitaminas. ¿Bajarán de peso? Claro, al estar sometidos a una dieta drástica conseguirán perder kilos, pero también corren el peligro de perder la estructura muscular que tengan.

Sobretodo ha llamado la atención la presencia del Actimel, como si su consumo fuera a aumentar las defensas o a hacer más fuerte.

¿Qué pasa si un legionario no consigue bajar de peso?

El diminuir la obesidad no es un chiste y la Legión lo tiene claro. El que no lo consiga tendrá “castigos”.

Tendrá limitada la asistencia a cursos y jornadas, se le impedirá la participación en paradas militares «y otras actividades de carácter institucional en las que se refleja la imagen de la Legión». Asimismo, se ausentará en acciones de cooperación como los desfiles de Semana Santa, juras de bandera, charlas en colegios, etc. Se le excluirá también de misiones al exterior y de propuestas de recompensas. Y si la cosa se agrava, en un año serán sometidos a un reconocimiento médico cuyo desenlace pueda ser la expulsión del Ejército.