Hoy, 12 de noviembre, se celebra el Día Mundial de la Obesidad, una enfermedad que afecta a gran parte de la población. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido en numerosas ocasiones de los peligros que puede ocasionar ser obesos. Ya no es solo una cuestión de estética, sino de salud y gasto en sanidad pública. Los expertos aseguran que deberíamos empezar a crear consciencia de hábitos saludables desde pequeños, con menús escolares equilibrados, educación de alimentación, incremento de la actividad física e incorporación de deporte como ocio.

Según datos recientes de investigaciones, en España, el 25% de la población es obesa o tiene sobrepeso. Además, es una enfermedad en continuo crecimiento, y causante de más de 100.000 muertes al año.

¿Por qué sigue creciendo esta enfermedad en España?

Muchas personas han abandonado la dieta mediterránea, y asumen una alimentación rica en productos ultraprocesados con alta carga energética, azúcares y grasas poco saludable. Además, nuestro estilo de vida nos hace ser más sedentarios, por lo que es complicado seguir activos en el día a día. Por desgracia, países como España, Grecia o Italia suelen abandonar la dieta mediterránea, rica en frutas y verduras de temporada. Ya no es solo una cuestión de salud, sino de crecimiento sostenible con el medio ambiente.

Muchos niños son alimentados con comidas precocinadas o de rápido acceso, con un menos efecto saciante, por lo que al poco tiempo vuelven a tener hambre. Ese ciclo hace que engorden sin saber muy bien el motivo. No es la primera vez que te explicamos que nuestro cerebro recibe la señal de saciedad a los 20 minutos de haber comido; así que si te tomas una hamburguesa con patatas en menos de 10 minutos, posiblemente quieras terminar con un helado hasta sentirte satisfecho.

¿Qué ocurre cuando comemos rápido?

No es solo la alimentación, sino que los jóvenes cada vez hacen menos ejercicio físico, ingieren mucha energía y gastan muy poca. De esta manera es normal que se incremente el porcentaje de grasa corporal. Lógicamente, con un superávit calórico, las personas engordan.

En la actualidad, España ocupa el quinto puesto de Europa con niños que padecen obesidad (30%). Quizá va siendo momento de poner fin a ese incremento por diez de obesos en nuestro país entre 1990 y el presente.