En la actualidad, el mundo se divide entre personas que desayuno antes de entrenar y los que prefieren hacerlo en ayunas. Aunque la mayoría lo hagan con el fin de bajar de peso, hay otros que nos regimos según las sensaciones que tenemos luego en el entrenamiento. Yo era de las que desayunaba antes de entrenar, pero me notaba muy pesada y no rendía al 100%, así que decidí probar a desayunar cuando terminaste mi sesión. Me va mucho mejor, me siento más cómoda y no lo hago con ningún fin estético.

La Universidad de Bath (Reino Unido) ha realizado un estudio que asegura que desayunar antes de entrenar “prepara ” al cuerpo para quemar carbohidratos y absorber nutrientes al terminar.

Realmente la conclusión nace de otra investigación. Los científicos del departamento de Salud de la Universidad estaban estudiando el efecto de desayunar frente al ayuno antes de realizar una hora de ciclismo.

En una de las pruebas, el desayuno fue sucedido por 3 horas de descanso. Los participantes comieron gachas con leche 2 horas antes del ejercicio; y al terminar, los científicos comprobaron el nivel de glucosa en sangre y el glucógeno muscular. Descubrieron que desayunar favorecía a la velocidad a la que el cuerpo quemaba hidratos de carbono durante el ejercicio. Además también incrementaba la velocidad a la que se digerían y metabolizaban van los alimentos que se tomaban después de entrenar.

No solamente son hidratos consumidos en el desayuno

Como bien sabrás, durante el entrenamiento no solamente estamos quemando la comida que acabamos de ingerir. El desayuno antes de entrenar aumentaba la quema de carbohidratos, pero ese carbohidratos proviene tanto del desayuno como el que está almacenado en los músculos como glucógeno.

Este aumento en el uso de glucógeno muscular puede explicar por qué hubo un aclaramiento más rápido del azúcar en sangre después del “almuerzo” cuando el desayuno se había consumido antes del ejercicio. Este estudio sugiere que, al menos después de una sola sesión de ejercicio, desayunar antes del ejercicio puede preparar nuestro cuerpo, listo para el almacenamiento rápido de la nutrición cuando comemos después del ejercicio“, comenta uno de los autores.

El estudio confirma que no se pueden extrapolar estos datos a personas que están en ayunas.Aunque el ayuno antes de los ensayos de laboratorio es común para controlar el estado metabólico inicial, estas condiciones pueden imposibilitar la aplicación de los hallazgos a las situaciones más representativas de la vida cotidiana, porque la mayoría de las personas no ayunan durante el día“.