Si hay algo cierto cuando tenemos unos objetivos físicos específicos, es que al gimnasio debemos ir a trabajar duro. Cualquier complemento que sume a tu rutina deportiva es bienvenido. Sin embargo, hay ciertos artículos cuyas aportaciones son bastante cuestionables. Y tú, ¿crees que tu teléfono móvil es un buen compañero de entrenamiento?

Como en la mayoría de aspectos de nuestra vida, no todo es o blanco o negro. En el caso de la idoneidad de llevar el móvil al gimnasio, ocurre lo mismo. Podríamos decir que hay una fina línea gris que determina si realmente deberías llevarlo o no. Sabemos que, hoy en día, el teléfono nos acompaña a todas partes; de tal manera que, separarnos de él nos supone un problema. Si te ocurre que cuando vas a dejar el móvil en casa, o en la taquilla, te sientes extraño, intranquilo o inseguro, tal vez deberías plantearte algún cambio.

El teléfono móvil, ¿suma o resta en nuestro entrenamiento?

Hoy en día hay muchas aplicaciones que nos permiten complementar y controlar nuestros entrenamientos. Podemos visualizar de una forma clara la tabla de ejercicios, contabilizar nuestros pasos, ver un gráfico de nuestras pulsaciones, conocer la quema de calorías, leer recomendaciones acerca de ciertos hábitos saludables, dietas y un largo etcétera.

¿Es realmente necesario el teléfono móvil en el gimnasio?

La sinceridad con uno mismo, es clave para determinar los verdaderos motivos por los que no te despegas de tu móvil. Es evidente que éste tiene muchas ventajas como la utilización de las aplicaciones que mencionábamos o la posibilidad de escuchar música personalizada y motivadora. Sin embargo, en dicho aparato tecnológico reside una gran cantidad de distracciones que, probablemente, no sepas ignorar en tu tiempo de sala.

Atender las llamadas, responder los mensajes o whatsapps, fotografiarte continuamente, revisar las redes sociales… son algunas de las costumbres que muchos tienen estando en el gimnasio y que les llevan muy lejos de cumplir los objetivos. Además de alejarte de tus metas, el uso del móvil en el gimnasio podría resultar algo peligroso. Y es que éste puede provocar pérdida de equilibrio, estabilidad y atención; aspectos no muy aconsejables si vas corriendo en la cinta o pretendes cargar peso.

Por otro lado, a nivel interno, practicar deporte es un momento de desconexión y de liberación de tensiones y estrés. Es un rato del que dispones para centrarte en ti mismo y encontrar un bienestar real y un trabajo efectivo. Prestar atención continuamente a lo que ocurre en el mundo virtual, no te permite desconectar y prestar atención a lo que realmente importa. Haz la prueba. Intenta cumplir con tu entrenamiento alejado del móvil, y descubre nuevas sensaciones.

Si realmente lo utilizas con fines prácticos y eres capaz de evitar que éste supone una distracción, ¡vas por buen camino!